La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha activado un protocolo de emergencia en Sonora tras un grave accidente vehicular que ocasionó el derrame de sulfato de aluminio en el Canal Alto. Esta situación ha llevado a la restricción del abastecimiento de agua en varios municipios afectados, incluyendo Cajeme, Navojoa y Benito Juárez. Las autoridades se ven obligadas a implementar medidas restrictivas severas con el objetivo de prevenir riesgos a la salud pública y proteger la actividad agropecuaria de la región.
El incidente requiere, de forma inmediata, la suspensión del consumo humano y de cualquier actividad doméstica, laboral o recreativa en el Canal Alto y el arroyo El Cocoraque. Este último será utilizado específicamente para realizar descargas controladas que son necesarias para llevar a cabo la limpieza del afluente contaminado.
Desde el punto de vista agrícola, el impacto es significativo. Conagua ha decidido pausar temporalmente el riego agrícola en la zona, buscando así evitar que los cultivos se contaminen con el sulfato de aluminio. Aunque este compuesto se usa convencionalmente en la potabilización del agua, su presencia en altas concentraciones puede representar serios riesgos para la salud de quienes lo consumen.
Para paliar el desabasto de agua, se ha suspendido la operación de la planta potabilizadora ubicada en la colonia Antonio Rosales. En su lugar, se ha implementado un operativo de abastecimiento emergente utilizando pipas, coordinado por el Organismo Operador Municipal de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Cajeme (OOMAPASC). Este esfuerzo busca atender a las familias afectadas, así como a la comunidad de El Sifón. La OOMAPASC ha señalado que se están realizando pruebas de laboratorio de manera constante para restablecer su funcionamiento tan pronto como se considere seguro.
Las autoridades han hecho hincapié en que este incidente solo afecta a las comunidades aguas abajo del canal alto y no representa un peligro para el casco urbano ni para el resto del municipio. La normalización del servicio de agua dependerá de la finalización de las labores de limpieza y de la validación rigurosa de la calidad del recurso hídrico.
Hasta que se resuelva esta crisis, las familias de Cajeme, Navojoa y Benito Juárez enfrentan un desafío significativo. La urgencia por garantizar la salud pública y la sostenibilidad de la actividad agrícola se ha convertido en la prioridad de las autoridades locales y federales en este complicado momento.
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