El informe de la organización Signos Vitales ha puesto en la mira un fenómeno alarmante en la migración en México, particularmente bajo la sombra de las políticas migratorias de la era Trump. En 2023, el crimen organizado en México generó ingresos por aproximadamente 6,000 millones de dólares solamente en el tráfico de personas, un incremento notable que refleja la creciente dificultad de los migrantes para cruzar a Estados Unidos.
Este alarmante aumento, documentado en el informe, llega a un total de 6,079.8 millones de dólares, lo que constituye la cifra más alta registrada hasta la fecha. La presión migratoria se ha intensificado de tal manera que se estima que alrededor de 648,271 cruces ilegales ocurrieron en 2023, equivalentes a 74 cruces por hora. A pesar de que esta cifra puede parecer notable, se contextualiza con las más de 2 millones 100,000 detenciones registradas por las Fuerzas Armadas mexicanas, lo que refleja una compleja red de movimientos migratorios.
El informe también hace hincapié en el papel de México como un corredor estratégico para el crimen organizado, siendo beneficiado por las políticas de contención. Grupos como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación han establecido sinergias con el tráfico de migrantes, utilizando rutas que coinciden notablemente con las de otros delitos como el huachicol.
El panorama se complica aún más con un considerable aumento en las detenciones migratorias. Entre enero de 2019 y agosto de 2024, durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, las autoridades mexicanas detuvieron a 2 millones 720,412 migrantes, lo que representa un incremento del 230% en comparación con el gobierno anterior de Peña Nieto, y una subida aún más dramática del 434% respecto al periodo de Calderón.
Un aspecto significativo que el informe también destaca es el aumento en el cobro de remesas por parte de extranjeros en México. Desde 2018, el monto cobrado en remesas por residentes extranjeros se incrementó en un 103.6%, alcanzando los 250.6 millones de pesos en 2023. Este flujo económico es fundamental no solo para las personas que lo reciben, sino también para las economías locales de varias entidades federativas.
Entre los que más reciben remesas, los ciudadanos estadounidenses y canadienses representan el 26.2%, mientras que el restante 73.8% proviene de personas de más de 150 nacionalidades diversas. Todas estas cifras reflejan un patrón migratorio cambiante, donde, por ejemplo, las remesas de ciudadanos venezolanos residentes en México han crecido un impresionante 419.4% durante el mismo periodo.
Las entidades donde se concentran estas remesas, como Nuevo León y la Ciudad de México, han sido clave en este panorama, aunque también se han visto incrementos significativos en estados como Zacatecas y Campeche. Este contexto revela no solo la magnitud de la migración y sus implicaciones económicas, sino también el papel crucial que juegan las políticas implementadas en la región.
Esta compleja situación sigue en evolución y requiere un análisis constante para entender las dinámicas entre migración, crimen organizado y el impacto económico de las remesas, así como las políticas que están moldeando el futuro de la migración en México. La información del informe se basa en datos hasta 2023 y puede carecer de actualizaciones más recientes, por lo que es esencial mantenerse informado sobre estos temas críticos.
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