La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra en una etapa crucial con la revisión de su primer examen de ingreso completamente en línea, un proceso que ha marcado un antes y un después en la selección de nuevos estudiantes. En un contexto educativo que busca adaptarse a las nuevas tecnologías, este cambio ha sido acompañado de resultados interesantes: los puntajes mínimos en el examen han experimentado un incremento notable, con aumentos de hasta 28 aciertos en comparación con los resultados del año anterior, 2025.
El examen, que tuvo lugar recientemente, recibió un total de 158,712 solicitudes, de las cuales un 2% fueron canceladas. Este cambio en el formato tiene como objetivo no solo modernizar el proceso de admisión, sino también garantizar su transparencia y equidad. La utilización de inteligencia artificial en la vigilancia del examen añade una capa adicional de supervisión, buscando minimizar cualquier riesgo de fraude y asegurando un entorno de evaluación más seguro para todos los aspirantes.
El aumento de los puntajes mínimos puede interpretarse como un reflejo no solo del rigor del examen en esta nueva modalidad, sino también de la preparación de los estudiantes que buscan un lugar en esta prestigiada institución. Al eliminar algunas barreras tradicionales del examen de admisión, la UNAM se posiciona como un líder en la innovadora implementación de tecnologías educativas, al tiempo que mantiene el nivel de exigencia.
Es un momento decisivo para la UNAM y para los jóvenes que aspiran a formar parte de su comunidad. La institución, con este enfoque, se prepara para recibir a una nueva generación de estudiantes que está lista para enfrentar los desafíos del futuro académico. A medida que se avanza en la digitalización de procesos educativos, la UNAM nos invita a reflexionar sobre el papel que la tecnología jugará en la educación superior.
El nuevo formato de examen, sin embargo, no está exento de desafíos y consideraciones éticas, especialmente en términos de acceso y equidad. En un país donde no todos los aspirantes cuentan con las mismas condiciones para enfrentar un examen en línea, la universidad tiene la responsabilidad de asegurar que su transición hacia métodos más modernos no deje a nadie atrás.
Actualización: A fecha de 24 de julio de 2026, la UNAM sigue evaluando sus procesos de admisión en línea para mejorar la experiencia tanto de los estudiantes como de los organizadores.
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