Con más de tres décadas de experiencia política, un grupo de destacados actores ha transitado por las filas del PRD y ha construido su carrera en el gobierno de la Ciudad de México. Sin embargo, fue hace aproximadamente diez años que este entramado comenzó a consolidarse de manera estratégica, con un objetivo claro: llevar a Claudia Sheinbaum al Palacio del Ayuntamiento.
En 2015, Morena hizo su debut en las elecciones, emergiendo victoriosamente en la capital del país con una nueva generación de jefes delegacionales, siendo Ricardo Monreal una figura central en la demarcación Cuauhtémoc. En ese contexto, surgió un grupo conocido como Los Puros, que se agruparon en torno a Sheinbaum para frenar las aspiraciones de Monreal hacia la Jefatura de Gobierno en las elecciones de 2018.
Un equipo de operadores políticos, encabezado por Rigoberto Salgado Vázquez, quien era jefe delegacional en Tláhuac, y Carlos Ulloa Pérez, quien trabajaba con Sheinbaum, fue activado para consolidar esta estrategia. Al mismo tiempo, un grupo alternativo decidió apoyar a Martí Batres Guadarrama, entonces presidente nacional de Morena.
El desenlace fue inesperado: Sheinbaum obtuvo la candidatura para la Ciudad de México, mientras Batres se unió a su gabinete como secretario de Gobierno. Monreal, tras este episodio, se postularía como candidato al Senado y, en 2023, volvía a competir contra Sheinbaum por la candidatura presidencial.
Para el año 2022, los claudistas ya habían fortalecido su presencia y aspiraban a tomar la dirección de Morena, aunque sin éxito. Contaban entonces con figuras claves dentro del partido, como Bertha Luján, Citlalli Hernández y Alfonso Ramírez Cuevas, así como con aliados en el gabinete federal como Luisa María Alcalde y Rosa Icela Rodríguez.
Mirando hacia el 2027, los claudistas han consolidado su control sobre la comisión nacional de elecciones y la de encuestas de Morena. Su estructura de “enlaces” se ha desplegado en las cinco circunscripciones y en las 17 entidades que renovarán gubernaturas, así como en los 300 distritos federales, siguiendo las directrices emanadas desde Palacio Nacional.
Los enlaces estatales ya están designados, y figuras como Ignacio Mier Velazco han comenzado a operar en Sinaloa. En el ámbito local, coordinadores están trabajando, casa por casa, para activar la defensa de la soberanía y proteger la imagen presidencial. Además, la estructura de servidores de la nación —que incluye 32 súperdelegados estatales y 266 delegados regionales, junto a un número significativo de servidores de a pie— se dedica a apoyar el proyecto nacional, cada uno con un salario de 12,000 pesos mensuales.
A medida que esta dinámica se desarrolla, las discrepancias han surgido en otros frentes. Recientes eventos en la Suprema Corte de Justicia han mostrado tensiones internas, reflejadas en la ministra Lenia Batres, quien expresó su desconcierto ante la oposición a un proyecto de resolución. Esta discordia, que ella considera una “animadversión insana”, podría estar vinculada a la controversia sobre los seguros médicos que ciertos funcionarios de la Corte recibirían el próximo año, lo que ha abierto un nuevo ángulo de debate acerca de la gestión del presupuesto solicitado, que asciende a más de 6,104 millones de pesos para el ejercicio fiscal de 2027, un aumento del 17.2% en comparación con lo aprobado anteriormente.
El panorama político de México continúa evolucionando, y será interesante observar cómo los movimientos en torno a Claudia Sheinbaum y otros actores clave influirán en la narrativa electoral de los próximos años.
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