Si quieres contemplar uno de los aclamados cuadros del ciclo de Marie de’ Medici de Peter Paul Rubens, ahora es el momento de visitar el Louvre. Estas obras maestras, consideradas como uno de los hitos de la carrera de Rubens, estarán fuera de la vista del público durante cuatro años a partir del otoño de 2026. La causa detrás de esta larga ausencia es un ambicioso proyecto de restauración que el museo parisino ha anunciado recientemente, el cual se describe como “la restauración más ambiciosa en la historia del Departamento de Pinturas”.
Este ciclo está compuesto por 24 obras que se exhiben juntas en una galería específica, la Galería de Medicis. Rubens recibió el encargo de crear estas pinturas en 1621 por parte de Marie de’ Medici, la reina consorte de Enrique IV de Francia. La reina, perteneciente a una influyente familia italiana que moldeó la historia del arte europeo durante el Renacimiento y la era de los Maestros antiguos holandeses y flamencos, deseaba un relato visual de su vida. Sin embargo, los retratos están impregnados de un estilo típicamente barroco, presentando eventos de manera dramatizada, con telas ondeantes y figuras humanas de gran expresividad.
Estas obras, originalmente destinadas a su palacio en Luxemburgo, ocupan actualmente cerca de 3,100 pies cuadrados de superficie pintada en el Louvre. Aunque su popularidad no alcanza la de íconos como la Mona Lisa o la Venus de Milo, los cuadros de Rubens son fundamentales para entender su época. Sin embargo, el museo ha admitido que el estado de estas piezas es insatisfactorio. Un análisis realizado en 2016 desató una preocupación interna que llevó a la conclusión de que las obras estaban en un “estado no adecuado para la exhibición”. En 2020, tras un estudio más exhaustivo, los expertos del Louvre expresaron serias dudas sobre su preservación.
En un comunicado, el museo subrayó que los barnices de las obras han amarilleado debido a la oxidación y que las intervenciones de restauraciones anteriores resultan visualmente discordantes, obstaculizando la apreciación de las pinturas. Para solucionar estos problemas, el Louvre convertirá la galería en un “estudio de restauración”, permitiendo a su equipo trabajar en la conservación de las obras.
Aunque el costo total de esta restauración no ha sido revelado, se ha informado que la Sociedad de Amigos del Louvre ha contribuido con 4.64 millones de dólares. Este ambicioso proyecto es liderado por tres curadores destacados: Sébastien Allard, director del departamento de pinturas; Blaise Ducos, curador jefe de pinturas holandesas y flamencas del siglo XVII y XVIII; y Oriane Lavit, curadora a cargo de pinturas francesas, flamencas y holandesas del siglo XVI.
En los próximos años, los visitantes del Louvre perderán la oportunidad de ver estas encarnaciones del arte barroco, pero muy pronto, gracias a esta restauración exhaustiva, Rubens volverá a brillar en todo su esplendor.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


