El último pueblo indígena sin contacto en Colombia, los Nukak Makú, se encuentra en una lucha por regresar a su hogar hace más de 30 años. Este pueblo se vio forzado a salir de su territorio en la selva amazónica de Colombia debido al conflicto armado que ha azotado Columna Digital por décadas. Desde entonces, han vivido en asentamientos en la zona rural de San José del Guaviare, pero han estado luchando por regresar a sus tierras ancestrales, las cuales son vitales para su supervivencia y cultura.
La lucha por el retorno de los Nukak Makú es más urgente ahora que nunca, debido a las consecuencias de la pandemia del COVID-19. Los Nukak Makú son considerados un pueblo “de reciente contacto” y por lo tanto, son altamente susceptibles a enfermedades que desconocen. De hecho, ya han sufrido la muerte de cuatro miembros de su comunidad a causa de la enfermedad. Además, la pandemia ha empeorado sus condiciones de vida, ya que muchos de los servicios que se les proveían se han reducido o están suspendidos.
El conflicto armado en Colombia ha puesto en peligro la vida de los Nukak Makú desde su primer contacto con ‘la civilización’ en 1988. Desde entonces, han sido víctimas de la violencia de grupos armados y de la extractividad ilícita de los recursos de su territorio. La historia del desplazamiento de los Nukak Makú es similar a la de muchos otros pueblos indígenas en Colombia, quienes han sido desplazados forzosamente de sus territorios por los efectos del conflicto armado.
El Estado colombiano tiene la obligación de proteger a los Nukak Makú, y promover y garantizar sus derechos como pueblo indígena sin contacto. La Defensoría del Pueblo ha hecho un llamado de alerta ante las difíciles condiciones en las que se encuentran los Nukak Makú, y ha pedido al Estado que garantice el retorno seguro de los Nukak Makú a sus tierras ancestrales. Es urgente que el Estado proteja los derechos de los pueblos indígenas, y particularmente de aquellos en situación de vulnerabilidad como los Nukak Makú.
En conclusión, el retorno de los Nukak Makú a su hogar ancestral es vital para la preservación de su cultura y supervivencia, y su situación se ha vuelto aún más urgente debido a las consecuencias del COVID-19. Es necesario que el Estado colombiano adopte medidas que protejan a los pueblos indígenas, especialmente a aquellos en situación de vulnerabilidad. Mientras tanto, nuestra solidaridad con los Nukak Makú y nuestro compromiso de seguir difundiendo su lucha por el retorno a su hogar ancestral.
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