El presidente de China, Xi Jinping, recibió el 4 de junio de 2025 al presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, destacando la relevancia de las “relaciones amistosas y de asociación” entre ambas naciones. Durante el encuentro, celebrado en la residencia oficial Zhongnanhai, Xi enfatizó que Pekín ha desarrollado su vínculo con Bielorrusia desde una “perspectiva estratégica y a largo plazo”.
Este viaje marcó la 15ª visita de Lukashenko a China, un acontecimiento significativo ya que se produjo tras la reciente extensión de sus poderes presidenciales, polémica que ha suscitado críticas tanto de la oposición como de Occidente. Xi felicitó a Lukashenko por su reelección y expresó la disposición de China a colaborar en el desarrollo sostenible de la relación bilateral, buscando una “cooperación mutuamente beneficiosa”.
Ambos mandatarios también manifestaron su deseo de fortalecer la coordinación en foros multilaterales como las Naciones Unidas y la Organización de Cooperación de Shanghái, con el objetivo de contrarrestar la “hegemonía y la intimidación” y así salvaguardar la justicia internacional. Por su parte, Lukashenko comentó acerca de la presión que, según él, enfrenta Bielorrusia y China por parte de Occidente, subrayando que muchos países miran hacia Pekín como un baluarte ante estas restricciones.
Las sanciones impuestas por Occidente a Bielorrusia, especialmente por su apoyo a la invasión rusa de Ucrania, han generado un impacto considerable en su economía, obligando a Minsk a buscar nuevas alianzas orientales. Uno de los temas más relevantes discutidos en la reunión fue la modernización de la industria de construcción de maquinaria en Bielorrusia, una iniciativa que Lukashenko atribuyó a Xi.
En su análisis del encuentro, la prensa estatal bielorrusa destacó el carácter “familiar” de la reunión. Lukashenko describió la charla como un éxito y subrayó la buena relación que mantiene con Xi, refiriéndose a su encuentro como “una reunión en un círculo estrecho, ni oficial, ni de trabajo”.
A pesar de las promesas de fortalecer la cooperación bilateral, aún existen desequilibrios económicos significativos, con un superávit comercial de China con Bielorrusia que creció un 47,6% en 2024, alcanzando los 4.770 millones de dólares. Este incremento se debe en gran parte a que las exportaciones chinas de productos como automóviles y electrodomésticos superan escalonadamente las importaciones bielorrusas, que se concentran en fertilizantes agrícolas.
Este desarrollo en las relaciones entre China y Bielorrusia, así como los matices de su cooperación, revela tanto la búsqueda de apoyo mutuo frente a la presión internacional como los desafíos económicos que aún deben ser abordados. La información reportada se mantiene vigente a fecha de su publicación original, ofreciendo una perspectiva del panorama geopolítico de 2025.
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