En los últimos años, el cantante Luke Combs ha estado construyendo una colección de relojes que destaca por su calidad y singularidad. Su repertorio incluye desde clásicos atemporales como el Rolex GMT-Master II hasta opciones más inusuales como un A. Lange & Söhne. Sin embargo, su elección más reciente puede ser la más audaz hasta la fecha: una variante poco reconocida de uno de los diseños más excéntricos de Cartier, el Tank Folle.
El Tank Folle, aunque menos conocido que el famoso Crash, presenta un diseño intrigante que se aleja del tradicional perfil del Tank. Mientras que el Crash se inspira en la forma del Bangoire, el Folle transforma las características del Tank en una forma casi líquida, como si el reloj estuviera deslizándose fuera de la muñeca. Combs ha optado por un modelo excepcional, que cuenta con una caja de oro blanco de 18 quilates adornada con diamantes y un dial de laca con los emblemáticos números romanos de Cartier. Este modelo, impulsado por el calibre manual 8970 MC, fue limitado a solo 200 piezas en el mundo, lo que lo convierte en una verdadera joya para los coleccionistas.
Este interés por modelos poco convencionales y de riqueza histórica surge en un contexto donde Cartier está ganando un impulso considerable entre los coleccionistas. Antaño considerados principalmente como joyeros, han estado reafirmando su posición como uno de los fabricantes de relojes más importantes a nivel de diseño. En la actualidad, Cartier ocupa el segundo lugar en el mundo en términos de ingresos de ventas, solo superado por Rolex, generando miles de millones anualmente.
El mercado también ha mostrado un creciente interés por los modelos “en forma” de Cartier, tales como el Crash y el Baignoire, que trascienden el concepto tradicional de un reloj, percibiéndose en cambio como piezas de arte portátiles. Este desarrollo se refleja en la elección de Combs, quien, al principio, optó por modelos clásicos y ampliamente apreciados, pero que ha ido evolucionando hacia selecciones más osadas y significativas, señalando una clara madurez en su apreciación por el mundo de la relojería.
La decisión de Combs de elegir un Tank Folle resuena con la creciente fascinación por las opciones menos convencionales, destacando su evolución desde un espectador a un verdadero entusiasta en el ámbito de los relojes. La elección de este reloj no es simplemente un gesto de estilo, sino una clara señal del creciente aprecio por las historias y el diseño detrás de cada pieza en el mundo de la alta relojería.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


