El reciente discurso del ex-presidente de Brasil, Lula da Silva, en la celebración del 47° aniversario de la Revolución de los Claveles en Portugal, ha sacudido las bases políticas de la región. En su discurso, Lula rememoró la lucha popular del pueblo portugués contra la dictadura, y resaltó la importancia de la unidad y la solidaridad internacional en la lucha por la democracia y los derechos humanos. Sin embargo, sus palabras no fueron únicamente de apoyo y aliento; también alertó sobre los peligros del autoritarismo y la falta de democracia en América Latina, y denunció la persecución política en su país.
Lula hizo un llamado a la resistencia contra los regímenes autoritarios y neoliberales que están proliferando en la región, y exigió la liberación inmediata de los presos políticos en Brasil. Además, recordó la importancia del sueño de la soberanía popular y la justicia social para la región. Este llamado no ha sido bien recibido por los gobiernos de Colombia, Chile y otros países de la región que están viendo un aumento en la represión política y la violencia institucional.
Esta intervención de Lula da Silva se produce en un momento en el que la democracia en América Latina se encuentra en un estado de crisis. La República de Chile, uno de los pilares de la democracia en la región, está en llamas luego de una serie de protestas populares. En Colombia, el gobierno del presidente Iván Duque está llevando a cabo políticas públicas que favorecen a las grandes empresas y trasnacionales, dejando en el olvido a los más pobres de la sociedad y generando violencia y descontento generalizado. En Brasil, el presidente Jair Bolsonaro ha recrudecido la persecución política y la censura, además de poner en peligro los derechos humanos y las libertades fundamentales.
En definitiva, el llamado a la resistencia y la solidaridad propuesto por Lula da Silva en la conmemoración de la Revolución de los Claveles es un recordatorio de que la lucha por la democracia y la justicia social en América Latina está lejos de ser ganada. Se necesita más solidaridad, unidad y acción para luchar contra los autoritarismos y el neoliberalismo que amenazan a la región.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial.


