El futuro del banquillo de la selección italiana podría tomar un nuevo rumbo en los próximos días. Giovanni Malagò, presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), ha revelado que se encuentra en conversaciones con Roberto Mancini para que asuma el cargo de entrenador. Este anuncio se produjo tras la reunión del Consejo Federal, donde se sentaron las bases para el futuro del fútbol en Italia y se espera una firma que formalice este lunes 28 de julio de 2026.
La situación en la FIGC se ha complicado tras la renuncia de Paolo Maldini, quien dejó su puesto debido a la crisis generada por la controversia relacionada con Andrea Pirlo, inicialmente considerado como el nuevo seleccionador. La causa de este rechazo se relaciona con los vínculos de Pirlo con una empresa de apuestas rusa, lo que desencadenó una serie de reacciones dentro del fútbol italiano. Aunque aún no se ha oficializado el nombre del nuevo director técnico, la prensa italiana menciona a Claudio Ranieri como un posible candidato.
El presidente Malagò comunicó su intención de proponer a Mancini durante el Consejo Federal celebrado esa mañana, donde se discutieron diversos temas con la participación de dieciséis miembros, incluyendo a notables figuras del mundo del fútbol. Entre ellos, el presidente del Inter de Milán, Giuseppe Marotta; el vicepresidente del Udinese, Stefano Campoccia; y el exjugador Giorgio Chiellini, así como representantes de la Serie B, la Serie C y la Liga Nacional Amateur, así como de la Asociación de Futbolistas y la Asociación de Entrenadores.
Mancini es una figura con un currículum destacado en el fútbol europeo. Comenzó su carrera de entrenador en 2001 con la Fiorentina, logrando una Copa Italia antes de dirigirse al Lazio. Sin embargo, su período más destacado llegó en el Inter de Milán, donde cosechó tres títulos consecutivos de la Serie A entre 2006 y 2008, sumando un total de siete trofeos durante su gestión con el equipo ‘nerazzurro’.
Posteriormente, asumió el mando del Manchester City, continuó su carrera en el Galatasaray y Zenit de San Petersburgo, antes de ser nombrado seleccionador de Italia en 2018. Bajo su dirección, la selección vivió momentos brillantes, aunque su etapa se vio marcada por la decepción de no clasificar al Mundial de Qatar 2022, tras ser eliminado en la repesca por Macedonia del Norte. Mancini se mantuvo al frente del equipo nacional hasta 2023, momento en el que decidió aceptar una oferta para dirigir a la selección de Arabia Saudí.
A medida que la FIGC se prepara para un cambio significativo, los ojos del mundo del fútbol estarán puestos en la decisión final sobre la dirección del equipo italiano, un país con una rica tradición futbolística y expectativas altas. Las próximas semanas serán clave para definir el futuro del balompié en Italia, y el regreso de Mancini podría ser el primer paso en el camino hacia una nueva era de éxitos en el fútbol transalpino.
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