Este domingo, 5 de abril de 2026, se llevarán a cabo diversas movilizaciones en Veracruz, en un contexto crítico para el estado. La marcha, organizada por varias organizaciones civiles y ciudadanos preocupados, busca visibilizar la necesidad de transparencia y justicia en relación con un derrame de petróleo ocurrido en el Golfo de México, el cual ha estado sin resolverse durante más de un mes.
Los grupos convocantes, destacados por su compromiso ambiental y derechos humanos, tomarán varias localidades del estado para evidenciar los perjuicios tanto ambientales como económicos que ha generado este incidente. En total, más de 600 kilómetros de costa han sido afectados, dejando en evidencia la urgencia de identificar a los responsables de este desastre ecológico.
Aunque se han recuperado cerca de un millón de toneladas de petróleo crudo, persisten las dudas sobre el origen del derrame y la falta de una respuesta concreta por parte de las autoridades competentes. Activistas han señalado inconsistencias en la información oficial, alegando que las versiones ofrecidas han sido contradictorias, lo que ha exacerbado la frustración entre los afectados.
La movilización, conocida como “Marcha por el mar”, es el resultado de una serie de protestas pacíficas en las que se demandaba un manejo más claro y responsable de la crisis. Junto a la manifestación, se realizarán actividades culturales, entre ellas presentaciones de música tradicional, con el objetivo de crear conciencia sobre el impacto ambiental y exigir una rendición de cuentas.
Los puntos de encuentro incluyen Pajapan cerca de Coatzacoalcos a las 8:00 horas, Coatzacoalcos a las 9:00 horas, y el Puerto de Veracruz a las 16:30 horas. Se anticipan interrupciones al tráfico en las zonas costeras, buscando así unificar la voz de comerciantes, pescadores y transportistas, quienes han visto mermadas sus actividades durante lo que debería ser la temporada alta de turismo.
Los organizadores de la marcha, entre los que se encuentran el Corredor Arrecife del Golfo de Tlacuy, el Centro de Derechos Humanos del Sur de Veracruz, y activistas ambientales independientes, han documentado los severos impactos del derrame y exigen una investigación independiente junto a una mayor participación ciudadana en el proceso de respuesta.
Las demandas son específicas y claras: identificación de los responsables del derrame, transparencia en la información proporcionada por las autoridades, reparación de los daños ambientales y una respuesta gubernamental pronta. Los especialistas en la materia advierten que esta crisis no solo afecta el medio ambiente, sino también la confianza pública, y que de mantenerse la opacidad en la comunicación, la presión social podría expandirse más allá de Veracruz.
Esta jornada se presenta no solo como una manifestación de descontento, sino como un llamado a la acción por parte de la sociedad civil, buscando un cambio significativo en la forma en que se manejan y comunican las crisis ambientales en México.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


