A partir del 1 de julio, el mundo del fútbol vivirá cambios significativos en las reglas del juego, que tendrán impacto inmediato en las competencias internacionales y, por supuesto, en el Mundial 2026. La International Football Association Board (IFAB) ha oficializado una serie de modificaciones que buscan reducir las pérdidas de tiempo y hacer que el juego sea más fluido y dinámico.
Entre las actualizaciones más destacadas se encuentra la implementación de un sistema de cuenta atrás. Los saques de banda y de puerta ahora contarán con un límite de cinco segundos. Si un jugador no cumple con este tiempo, el saque se concederá al equipo contrario. En el caso de los saques de meta, este tiempo se amplía a diez segundos para las sustituciones, y si un jugador tarda más de ese periodo en salir del campo, su remplazo deberá esperar un parón del juego para ingresar, dejando a su equipo con un jugador menos durante al menos un minuto. Esta medida promete un ritmo de juego más acelerado, un objetivo que ha sido solicitado durante años por aficionados y analistas.
Además, cuando un futbolista tenga que abandonar el campo por lesión, deberá esperar un minuto antes de que se le permita regresar al juego. Esta norma tiene la intención de minimizar la interrupción del juego y agilizar la atención a los jugadores heridos.
Otra de las innovaciones es la modificación del protocolo del VAR, que ahora abarcará revisiones para sanciones de segunda amarilla que se consideren injustas, así como la revisión de saques de esquina mal señalizados. Estas modificaciones buscan aumentar la precisión del arbitraje y minimizar los errores que afectan el desarrollo del partido.
Los nuevos protocolos también destacan la importancia de la comunicación con los árbitros. A partir de julio de 2027, solo se permitirá que el capitán de un equipo se acerque a los árbitros para discutir decisiones, una norma que promete mayor orden y claridad en las interacciones en el campo.
En cuanto al equipamiento de los jugadores, se ha establecido que se permitirá el uso de accesorios siempre y cuando no sean peligrosos y estén aseguradamente cubiertos. Esto proporciona más flexibilidad a los atletas mientras se mantienen medidas de seguridad.
En el ámbito de las decisiones arbitrales, se ha aclarado que se puede aplicar la ventaja si ocurre una reanudación incorrecta del partido, asegurando que el juego continúe de forma justa en caso de interferencias.
Otra modificación importante tiene que ver con los saques. Los equipos que retrasen un saque de banda o de meta deberán hacer frente a una cuenta atrás de cinco segundos. Si no se cumple este tiempo, se concederá el saque de banda al rival o un córner, en el caso del saque de meta. Esta norma busca incentivar a los jugadores a actuar rápidamente y reducir el tiempo de inactividad en el campo.
Finalmente, se reitera que los jugadores que reciban atención médica dentro del terreno de juego deberán permanecer fuera al menos un minuto después de que el juego se reanude. Estas reglas son una respuesta a las inquietudes sobre la cantidad de tiempo que se pierde en detenciones por lesiones, haciéndolo más ágil y eficiente.
Mientras el fútbol se prepara para adoptar estas reformas a partir del verano, queda un camino por recorrer para observar cómo estas reglas se implementarán en la práctica y su efecto real en el juego. Con la vista puesta en el Mundial 2026, un evento que presentará el nuevo enfoque de las reglas, los aficionados al deporte rey se preparan para un panorama de juego que, sin lugar a dudas, promete ser más emocionante y veloz.
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