Nota del Editor: Para muchos en el mundo de la moda, los recuerdos del 11 de septiembre están intrínsecamente ligados al desfile de primavera de 2002 de Marc Jacobs y a la fiesta posterior, que tuvo lugar la noche del lunes 10 de septiembre en el Pier 54, donde la carpa de plástico transparente ofrecía vistas claras de las Torres Gemelas.
El 10 de septiembre de 2001, se presentó la colección de primavera de 2002 de Marc Jacobs en un muelle de la costa oeste. Recuerdo que había pronósticos de mal tiempo y se consideró la posibilidad de cancelar el evento debido al viento y la lluvia. Sin embargo, el desfile se llevó a cabo. Fue un evento muy especial, con flores que se abrían para revelar la fiesta de lanzamiento de la fragancia.
Con el paso de los años, muchas personas rememoraban ese desfile y compartían anécdotas sobre lo que estaban haciendo en relación con el 11 de septiembre. Para mí, todo comenzó con la fiesta posterior. Dos amigos muy cercanos, Ricky Vider Rivers y su esposo, David, estaban presentes. En un momento de la fiesta, Ricky preguntó por David, y yo no lo había visto. Este recuerdo tiene un peso especial, ya que David era periodista del Financial Times y, en una de las pocas ocasiones que llegó puntual a una reunión, esta tuvo lugar en el World Trade Center.
La mañana siguiente, desperté en el Mercer Hotel, esperando que el desfile de Marc by Marc Jacobs se llevara a cabo. Pensé: “Oh, tenemos el desfile”. Pero al llamar a la recepción, me informaron de los atentados: aviones habían chocado contra el World Trade Center. Al mirar por la ventana, vi humo y oscuridad. No podía creerlo. No entendía la magnitud del horror que estaba aconteciendo.
En medio de la confusión, me preguntaba si el desfile se cancelaría. A medida que pasaban las horas, la noticia se hizo más real: David estaba desaparecido. Recuerdo que Richard Buckley, esposo de Tom Ford, fue quien me informó sobre la situación, pidiéndome que acompañara a Ricky, quien estaba muy alterada. Así lo hice.
Más tarde, supimos que David no aparecía y, lamentablemente, más adelante nos enteramos de su fallecimiento. Esa es mi experiencia del 11 de septiembre.
Esa semana, el caos se adueñó del Mercer Hotel, donde había numerosos editores de moda intentando regresar a París, Italia y otros destinos. Esta situación, aunque difícil de expresar sin sarcasmo, reflejaba la gran tensión que todos estábamos viviendo en esos momentos tumultuosos.
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