En un emotivo acto de homenaje, el pasado fin de semana se dieron cita representantes de los tres niveles de Gobierno, amigos y familiares en el helipuerto del C4 para rendir tributo a dos valientes miembros de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) que perdieron la vida en un trágico accidente automovilístico: el director Pedro Román Oseguera y el oficial Manuel Genaro Méndez Montes.
La gobernadora Maru Campos lideró la ceremonia, en la cual se resaltó el legado de compromiso y dedicación de estos agentes hacia la justicia. En sus palabras, mencionó que “su legado no se borrará con su ausencia”, significando que su aporte a la seguridad de la comunidad perdurará en cada investigación que continúe la AEI. Este mensaje resonó profundamente entre los presentes, quienes vivieron momentos de dolor y reflexión.
Durante el evento, se realizaron varias ceremonias simbólicas, incluyendo el último pase de lista y un minuto de silencio en honor a los homenajeados. Además, se entregaron reconocimientos a las familias en un gesto que subraya la importancia del apoyo institucional en tiempos difíciles. La mandataria estatal hizo un llamado a los chihuahuenses a sentir gratitud hacia estos agentes, resaltando que su memoria debe ser honrada de forma continua.
César Jáuregui, fiscal del Estado, también dirigió unas palabras a los asistentes, resaltando el camino de dignidad que deben continuar los seres queridos de los caídos y reiterando el respaldo de la institución a la que representan. “Vayan siempre por el camino de la vida con la mirada de frente”, expresó, enfatizando el orgullo de la trayectoria de Oseguera y Montes.
Este acto no solo fue un momento de dolor, sino también una reafirmación del compromiso del Gobierno del Estado y la sociedad con los demás miembros del cuerpo policial, quienes arriesgan sus vidas por la seguridad pública. En tiempos donde la violencia y la inseguridad copan los titulares, recordar a aquellos que se han sacrificado en el deber es crucial para fortalecer el sentido de comunidad y confianza en las instituciones.
A medida que Chihuaua se enfrenta a nuevos retos, la memoria viva de estos agentes se convierte en un motivo para fortalecer la lucha por un entorno más seguro. La ceremonia dejó claro que el servicio y la entrega hacia la justicia son valores que deben permanecer presentes en la sociedad. La historia de Oseguera y Montes es un recordatorio de que, aunque la vida pueda ser efímera, su impacto puede cambiar el rumbo de muchas comunidades.
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