Cada vez más mujeres están tomando las riendas de las decisiones financieras en sus hogares, mostrando un creciente interés por construir su patrimonio, especialmente a través de la compra de vivienda. A pesar de este avance, las dificultades económicas y el acceso al financiamiento siguen siendo un reto considerable.
Un reciente estudio de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) revela que en 2024, los hogares encabezados por mujeres que no poseen vivienda propia tienen un ingreso promedio de 19,697 pesos mensuales, un 12.5% inferior al de los hogares con jefatura masculina. Esta disparidad en los ingresos también se refleja en la necesidad de apoyo adicional: se estima que un 62.5% de las mujeres en esta situación requiere alguna forma de ayuda para acceder a un crédito hipotecario, el cual se mueve en tasas promedio de interés del 11%.
Otro factor que complica la situación es la falta de información sobre alternativas financieras y oportunidades de inversión. Especialistas en el sector inmobiliario destacan que la desinformación puede ser un obstáculo significativo para aquellas mujeres interesadas en adquirir una vivienda. Barbara Belauzarán, directora comercial de Grupo Ureka, subraya que el desconocimiento sobre los créditos hipotecarios y las opciones de inversión en bienes raíces entorpece el proceso de acumular patrimonio. Ella enfatiza que, aunque hay una percepción de que la educación financiera requiere una preparación extensa, esto no siempre es cierto. “Necesitamos vencer el miedo y la incertidumbre para cerrar la brecha”, apunta.
En términos de participación en el sistema financiero, las cifras han mostrado mejoras sustanciales en los últimos años. Según Belauzarán, el 72.8% de las mujeres en México tiene al menos un producto financiero, comparado con el 80.9% en el caso de hombres. Cada vez más mujeres están concentradas en su futuro financiero, y una de cada cinco señala que su principal objetivo es comprar o terminar de pagar una vivienda.
El deseo de construir patrimonio ha evolucionado, con muchas mujeres iniciando en el sector inmobiliario entre los 27 y 45 años. Además de considerar la compra de una vivienda para habitar, un número creciente está evaluando la inversión inmobiliaria como una ruta viable para generar riqueza a largo plazo mediante la plusvalía y los ingresos por renta.
Frente a este panorama, la educación financiera y el acceso a información sobre diversas opciones de inversión se perfilan como herramientas clave que pueden ayudar a más mujeres a convertir su interés en decisiones concretas. Así, las bases para un futuro más equitativo en el ámbito financiero son cada vez más sólidas, aunque aún queda un camino por recorrer.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

