En el Mundial de 2026, las selecciones nacionales no son las únicas que buscan dejar huella; las marcas también compiten por capturar la atención de miles de millones de espectadores. En este escenario, un nombre resuena con fuerza: Lionel Messi. Según la plataforma de medición publicitaria System1, el astro argentino aparece en 18 de las 80 principales campañas publicitarias relacionadas con el torneo que se difunden en Estados Unidos, Reino Unido y Argentina. Esto significa que Messi está presente en casi una de cada cuatro campañas del Mundial.
La razón detrás de esta notable presencia no es meramente casual. A lo largo de más de dos décadas, Messi ha cultivado una marca personal potente, fundamentada en valores de consistencia, autenticidad y credibilidad. Estos atributos lo han convertido en una figura atractiva para diversas categorías de productos, desde ropa deportiva hasta bebidas y servicios financieros. De hecho, un 87% de los consumidores, como indican los datos de PWC Global Trust Survey, está dispuesto a pagar más por productos de marcas en las que confía.
Mientras muchos rostros famosos a menudo hacen apariciones esporádicas en campañas publicitarias, Messi ofrece algo más sustancial: una promesa de confianza. Esto es lo que muchas marcas, incluidas Adidas y Pepsi, buscan asociar con sus productos en el contexto del torneo.
La trayectoria de Messi muestra que la fortaleza de una marca no se edifica únicamente a partir de triunfos. Antes de levantar la Copa del Mundo en Qatar 2022, sufrió múltiples finales perdidas y enfrentó intensos cuestionamientos. Sin embargo, a diferencia de otros atletas que construyen su imagen alrededor de la controversia, Messi ha mantenido su enfoque en el rendimiento y la disciplina, lo que ha reforzado su reputación.
Además, ha tomado medidas para proteger su marca, asegurándose de que su nombre se registre legalmente como marca en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea en 2020. Este registro le permite controlar el uso comercial de su nombre y licenciar productos, creando una plataforma que va más allá de su carrera deportiva. Hoy, “Messi” es sinónimo de una variedad de productos que incluyen desde ropa y calzado hasta experiencias únicas.
La historia de Messi ofrece valiosas enseñanzas para emprendedores. Una marca personal se construye sobre la confianza y la congruencia. La reputación se fortalece cuando las promesas se cumplen y la comunicación es consistente. En un mercado donde los productos pueden replicarse rápidamente, la reputación se convierte en un activo difícil de imitar.
En este contexto, Messi no es solo un deportista excepcional; se ha transformado en una plataforma de comunicación global. Su presencia en casi una cuarta parte de las campañas del Mundial subraya que las empresas no solo buscan capitalizar su popularidad, sino también asociarse con los valores que ha desarrollado a lo largo de su carrera. Su historia es un recordatorio de que, en el mundo del marketing, la confianza puede ser más valiosa que el propio producto.
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