Tu rostro merece ciertos mimos y no existe mejor lifting que el natural. Así que, ¿y si le das un punto de confianza a los masajes faciales? No solo te ayudarán a lucir una cara visiblemente más joven y a atenuar esas arrugas o líneas de expresión que, quieras o no, están ahí… y aparecieron sin avisar. ¡Preparados, listos… masajes! Estos te van a encantar.
Además de ser beneficiosos a nivel antiedad, los masajes faciales también nos ayudan a oxigenar los tejidos y nos aportan una hidratación y nutrición extra, gracias a la activación de la circulación sanguínea. Todo ello nos dará como resultado de una piel mas luminosa, tonificada y jugosa, explica Paz Torralba directora de los centros madrileños de estética, nutrición y belleza capilar, The Beauty Concept.
Antes de realizar un masaje facial es esencial que la piel esté bien preparada, avisa Torralba. “El primer paso sería realizar una limpieza con el producto adecuado a cada tipo de piel. El segundo es la tonificación con un tónico que cubra las necesidades de la piel”, detalla la experta. ¡Y extra! Torralba apunta un truco para potenciar aún más el masaje facial. Hazte una exfoliación en profundidad para que la piel este totalmente libre de células muertas y con los poros oxigenados.
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La masajista terapéutica, especializada en masajes de yoga facial y kobido, Liana Baltacheva, habla de la importancia de mantener una buena postura y de relajar primero zonas como la espalda, cuello y cráneo. “Jamás hay que empezar masajeando directamente la cara. Caso contrario, se tensan los músculos y puede provocar aún más problemas. Los masajes del rostro funcionan cuando trabajamos todo en completo”, puntualiza. Baltacheva sugiere estirar los músculos con ejercicios para la espalda, yoga para el cuello o masaje craneal y del cuero cabelludo para contrarrestar el descolgamiento de la piel provocado por el acortamiento de los músculos frontal, craneal y occipital.
En este caso las maniobras más recomendables siempre serán en sentido ascendente y con una presión considerable, círculos y palmoteos, las fracciones y pellizqueos siempre nos darán buenos resultados, afirma Paz Torralba. “Nunca debemos realizar movimientos en sentido descendente ya que no contribuyen a una buena tonificación y conseguiremos el efecto contrario”, enfatiza.


