En el vibrante mundo del golf, la Riviera Maya se alza como un epicentro de dedicación al deporte femenino, apostando por el LPGA Tour más allá de su contrato inicial de cinco años. Esta decisión está íntimamente ligada al éxito que la asociación pueda alcanzar en su retorno a tierras mexicanas, buscando un crecimiento y madurez que resuene tanto en jugadoras como en aficionados.
El torneo ha comenzado su andadura con un ambiente competitivo palpable. Durante la primera jornada, los organizadores expresaron su compromiso para realzar la experiencia de todos los involucrados. Gustavo Santoscoy García, director del torneo, destacó la necesidad de evolucionar. Señaló que el enfoque no solo está en fortalecer la calidad de las jugadoras, tanto internacionales como mexicanas, sino también en reinventar la experiencia en el campo de golf para todos: jugadores, espectadores y patrocinadores.
Una de las propuestas incluye una variedad estratégica en el diseño del campo, lo que podría ofrecer oportunidades distintas para mejorar la jugabilidad. Santoscoy mencionó la reciente participación de más de 42 grupos en un evento PROAM, así como sesiones de clínicas con profesionales reconocidos como Charley Hull y Lorena Ochoa, lo que subraya el interés y la participación de aliados comerciales.
Por otro lado, Luis Durán, director general de RLH Properties, aportó su visión sobre el futuro del torneo, resaltando su compromiso con la promoción de un turismo positivo en el país. Tras una larga relación con la PGA y una breve colaboración con LIV Golf, Durán ve en la LPGA una oportunidad ideal para desarrollar un evento que se alinea con sus metas. Reveló que, aunque el contrato actual es de cinco años, las conversaciones con la LPGA apuntan a la posibilidad de incorporar más torneos en diversas localizaciones donde la compañía tiene presencia.
La empresa también está ampliando su infraestructura hotelera, ya que poseen cuatro hoteles en la región y están en proceso de abrir más. Destacan su reciente proyecto en la Riviera Nayarit y su interés en Los Cabos, buscando crear sinergias que enriquezcan cada experiencia para turistas y patrocinadores.
A medida que estas iniciativas toman forma, el LPGA Tour en la Riviera Maya promete ser un catalizador no solo para el golf femenino, sino también para un desarrollo turístico más vibrante en México. Con una visión a largo plazo basada en colaboraciones sostenibles, el futuro del golf en esta región parece más brillante que nunca.
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