En pleno siglo XVI, el frío y la nieve no eran sólo elementos decorativos de la naturaleza, sino que también se les atribuían propiedades curativas. Y, de hecho, era común prescribir terapias que involucraban nieve para tratar ciertos padecimientos médicos.
Es cierto que hoy en día, estas prácticas han sido totalmente descartadas, pero una amplia variedad de registros históricos sugieren que, en aquel entonces, aplicar la nieve sobre algunas zonas del cuerpo era una medida terapéutica extendida.
Sin ir más lejos, se sabe que el monarca español, Felipe II, decretó que se construyera un frío almacén de nieve en el Castillo de Manzanares en Madrid, para uso terapéutico exclusivo. Para la gente común, el proceso de recolectar y guardar nieve en lugares específicos era relativamente común y de hecho se creó un oficio especial para este propósito: el nevatero.
Enérgicos defensores de esta práctica, como el médico al que se hace referencia en este artículo, Francisco Franco, recomendaban la aplicación fría sobre las llagas, heridas, tumores, y sobre todo, los malestares provocados por el calor. Incluso el uso de la nieve se extendió a las salas de parto, ya que creían que al aplicar el hielo sobre el vientre de la mujer se reducían los dolores del alumbramiento.
Pero, aunque de difícil comprensión para algunos, estas terapias no eran consideradas una suerte de “medicina alternativa” en su momento, sino que gozaban de un amplio respaldo de la comunidad médica de aquel entonces, en particular en España e Italia.
No faltó quien se atrevió a criticar esta práctica, el anatomista italiano Paolo Mascagni, por ejemplo, afirmó que la aplicación de nieve no tenía ningún efecto curativo real, y además, podía llegar a agravar algunas lesiones, como las úlceras de la piel.
En última instancia, aunque el apoyo a estas terapias hoy en día es inexistente, resulta fascinante conocer las curiosas terapias que se practicaban hace unos siglos, ya que nos permiten comprender cómo los avances en la medicina y la ciencia han generado un cambio de paradigma en la manera de abordar y tratar las enfermedades.
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