En el vasto universo de la industria del fitness, las opiniones sobre la mejor hora para entrenar, cuándo comer y qué días evitar la rutina son tan variadas como las tendencias de moda. Con la influencia de las redes sociales como TikTok, es fácil perderse en un mar de recomendaciones, algunas ciertamente útiles, pero muchas más llenas de desinformación. En este contexto, es importante considerar el enfoque de expertos que han dedicado años a entender cómo maximizar los resultados en el entrenamiento.
Michael Betts, director de TRAINFITNESS, sostiene que, independientemente de si uno es un principiante o un veterano del gimnasio, probablemente se ha encontrado con mitos comunes como que entrenar por la mañana es mejor para la pérdida de grasa, mientras que el entrenamiento nocturno favorece el crecimiento muscular. Sin embargo, como Betts aclara, nuestros cuerpos no siguen un cronómetro; aunque algunas estrategias de tiempo pueden influir, no son factores determinantes en los resultados.
La mejor hora para levantar pesas depende en gran medida de la disponibilidad personal, pero tanto Betts como Adam Enaz, fundador de Enaz Fitness, sugieren que una sesión de pesas a media tarde podría ofrecer los mejores resultados. Estudios han demostrado que la fuerza y la potencia tienden a alcanzar su punto máximo en la tarde o noche debido al aumento de la temperatura corporal y la activación muscular. Se ha encontrado que la ventana más efectiva para entrenar se encuentra entre las 14:30 y las 20:30. Aunque la diferencia en el rendimiento puede ser pequeña, lo realmente relevante es la consistencia; entrenar a la misma hora permite que el cuerpo se adapte y mejore su desempeño.
Otro aspecto crucial en el debate de entrenamiento es la diferencia entre entrenar en estado de ayuno o haber comido previamente. Aunque este dilema es más común en ejercicios cardiovasculares, para sesiones de pesas más ligeras, el entrenamiento en ayunas puede resultar beneficioso. Sin embargo, los estudios sugieren que, a nivel de ganancia muscular y fuerza, no existe un beneficio significativo en ninguna de las dos opciones, lo que refuerza la idea de que lo que realmente importa es la constancia.
En términos de alimentación post-entrenamiento, la noción del “ventana anabólica” —la creencia de que es necesario consumir proteína inmediatamente después de la actividad para maximizar el crecimiento muscular— ha sido cuestionada. Betts menciona que investigaciones recientes revelan que no hay un beneficio significativo en consumir proteínas dentro de un corto período post-entrenamiento.
Esta discusión pone de relieve que el camino hacia el éxito en el fitness no se basa en mitos o teorías especulativas, sino en estrategias fundamentadas en la experiencia y la ciencia. Lo que realmente cuenta son los hábitos sostenibles a lo largo del tiempo que se adaptan al estilo de vida individual de cada uno, marcando la diferencia en la búsqueda de resultados óptimos y duraderos en el entrenamiento físico.
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