En la búsqueda de un equilibrio vital que resuene a lo largo del tiempo y el espacio, encontramos el eco de una antigua inscripción en el templo de Delfos que dice: “Nada en exceso”. Este principio griego de mesotes, que se traduce como moderación, halla un paralelo en el concepto sueco de lagom, que significa “ni demasiado, ni demasiado poco”. No se trata solo de una frase; lagom es una llamada a adoptar un estilo de vida que fomenta un balance, evitando los excesos y enfocándose en lo que realmente importa.
La psicología contemporánea respalda este enfoque. Expertos, como Lara Ferreiro desde Madrid, sugieren que implementar lagom en nuestras vidas, tanto personales como profesionales, es fundamental. Esta filosofía invita a priorizar lo esencial y ofrecer espacio para el descanso, esencial para evitar el desgaste emocional que a menudo se presenta en el entorno laboral. Así, se defiende que no se trata de una productividad extrema, sino de una sostenibilidad mental que promueva el bienestar.
La raíz cultural de lagom está profundamente arraigada en la historia escandinava. Ellen af Petersens, experta en bienestar, explica que la adversidad climática y las difíciles condiciones de vida del pasado han moldeado la mentalidad sueca. Esta filosofía rechaza la ostentación, propiciando la idea de que lo funcional y práctico, como los productos de IKEA y Volvo, son superiores a los símbolos de estatus.
Incorporar lagom en la vida diaria puede hacerse a través de cinco enfoques clave:
Priorizar lo Verdaderamente Importante: La productividad no consiste en hacer más, sino en hacer mejor. Ser consciente de las tareas que verdaderamente importan permite abordar el estrés de manera efectiva. Af Petersens y Ferreiro sugieren identificar tres prioridades diarias para fomentar un enfoque más consciente y manejable.
Tomarse un Descanso Real: Un elemento que captura el espíritu de lagom es el fika, la tradicional pausa para el café sueca. No es simplemente un momento para beber, sino un espacio mental para la pausa, recordando que el descanso es esencial para el equilibrio. Estructurar descansos reduce la fatiga emocional y potencia el rendimiento cognitivo, mejorándose a través de actividades como el yoga o la meditación.
Conectarse con la Naturaleza: Pasar tiempo al aire libre se alinea perfectamente con el principio de lagom. Actividades como caminar o explorar la naturaleza contribuyen a restaurar el equilibrio entre las exigencias cotidianas y el bienestar personal. La tradición sueca del allemansrätten (derecho de acceso público) permite a todos disfrutar de la naturaleza sin restricciones, favoreciendo la conexión con el entorno natural.
Comer de Manera Simple, Local y sin Desperdicio: La alimentación también debe reflejar los principios de lagom. En lugar de seguir dietas estrictas, la idea es optar por alimentos sencillos, locales y de temporada, priorizando la nutrición y la sostenibilidad. La cocina sueca, rica en alimentos fermentados y métodos de conservación, ejemplifica este enfoque.
Con estos consejos, el lagom se configura como una guía para vivir de manera consciente y ajustada a las necesidades de cada uno, un recordatorio vital de que el equilibrio no solo es deseable, sino esencial. Así, mientras deleitamos nuestros paladares y los sentidos en consonancia con la naturaleza, también nutrimos nuestra salud mental y emocional.
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