El Club América, emblemático en el futbol mexicano, ha sido sinónimo de éxito y exigencia a lo largo de las décadas. Su identidad se forja en la necesidad de sumar trofeos, no solo en la rama masculina, sino también en la femenina, que había enfrentado obstáculos para consolidarse. Desde el inicio de la Liga MX Femenil en 2017, el equipo de las Águilas había logrado levantar solo dos campeonatos de los 16 en disputa, a pesar de llegar a siete finales.
Sin embargo, el 18 de mayo de 2026 marcó un hito importante en su historia: América se coronó campeona al derrotar a Rayadas por 3-1 en el Clausura 2026. Este triunfo fue un alivio para la directiva, el cuerpo técnico y las jugadoras, y al mismo tiempo, un impulso para buscar su primer título internacional en la CONCACAF W Champions Cup, que se llevará a cabo entre el 20 y el 23 de mayo en Pachuca.
Nancy Antonio, mediocampista del equipo, enfatizó el valor de comenzar un nuevo torneo con el título bajo el brazo. “Nos sentimos muy consolidadas… nos hace retarnos más porque estaremos representando a toda una liga”, comentó. América se ha convertido en un firme contendiente en el futbol femenino mexicano, al ser uno de los pocos clubes en haber ganado al menos un título y disputado siete de las últimas ocho finales.
La resiliencia del equipo, bajo el mando del director técnico Ángel Villacampa, ha sido crucial en su resurgimiento, junto con la fortaleza mental y la inteligencia en los fichajes. Adrianelly Hernández, periodista deportiva, señala que la falta de fortuna había influido en las dificultades pasadas del América, pero este año, lograron destacarse al culminar la fase regular como líderes, con 42 puntos, convirtiéndose en el equipo más efectivo de la 2025-26 con un 78.4% de efectividad.
La temporada estuvo marcada por la sólida combinación de experiencia y nuevos talentos. Jugadoras como Antonio, Irene Guerrero y Scarlett Camberos aportaron su experiencia, mientras que los refuerzos Gaby García y Geyse Ferreira fueron clave para cubrir ausencias importantes debido a lesiones. La capacidad de la directiva para identificar jugadoras que encajaran en el sistema ha sido un factor determinante para el éxito del equipo.
Fuera del campo, el papel de Ángel Villacampa, quien asumió el cargo en el Apertura 2022, ha sido primordial. Las jugadoras reconocen su influencia en el desarrollo del equipo y su estilo de juego. Aunque su contrato finaliza este verano, la confianza de la directiva en su visión y ejecución ha sido evidente.
La próxima gran prueba para América será la Concachampions Femenil, donde enfrentarán al Gotham FC de Estados Unidos por un puesto en la final. El torneo es crítico, ya que quien lo gane representará a Concacaf en el Mundial de Clubes Femenil de 2028. América busca no solo un lugar en la final, sino también la oportunidad de dejar una huella importante en el futbol internacional femenino.
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