El S&P 500 y el Nasdaq experimentaron caídas en su última jornada, reflejando un creciente temor entre los inversores, impulsado por datos inflacionarios inesperadamente altos y el estado incierto del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán. El índice S&P 500 retrocedió un 0.16% para cerrar en 7,401.01 puntos, mientras que el Nasdaq Composite se deslizó un 0.71%, cerrando en 26,088.20 unidades. A pesar de estas correcciones, ambos índices permanecen próximos a sus máximos históricos, manteniendo un contexto de fuerza en el mercado.
En contraste, el promedio industrial Dow Jones logró un avance ligero del 0.11%, culminando en 49,760.56 puntos. La presión sobre el Nasdaq se debe, en gran parte, a la debilidad en el sector tecnológico, mientras que las acciones del sector salud aportaron un respiro, ayudando al Dow Jones a mantener su posición positiva.
Los analistas de Actinver Casa de Bolsa señalaron que el retroceso del S&P 500 fue en gran medida resultado de la sorpresiva cifra de inflación en Estados Unidos y el incremento en las tasas de los bonos del Tesoro. Jay Hatfield, director ejecutivo y gestor de cartera de InfraCap, subrayó la preocupación de que la inflación no mostrará mejoras significativas a menos que los precios del petróleo disminuyan, una situación que se ha vuelto habitual en el análisis económico actual.
En el ámbito geopolítico, la situación con Irán, ahora en su décima semana, continúa sin resolverse. El presidente estadounidense, Donald Trump, caracterizó la tregua como “en cuidados intensivos”, luego de que Teherán desestimó una propuesta de Washington para terminar el conflicto, insistiendo en una serie de demandas que Trump calificó como “basura”.
Este prolongado conflicto aumenta las probabilidades de que el ascenso en los precios de la energía se transforme en una inflación más amplia y arraigada, provocando que las esperanzas de un recorte en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal se disipen. La herramienta FedWatch de CME Group muestra que los mercados financieros anticipan una probabilidad creciente del 30.5% de que la Fed opte por aumentar la tasa de referencia en 25 puntos base para diciembre, en comparación con el 21.5% registrado anteriormente.
En México, la depreciación del peso fue de un 0.14%, situándose en 17.2228 unidades por dólar. Además, el S&P/BMV IPC, principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores, retrocedió un 0.30% hasta los 70,036.66 puntos, mientras que el FTSE-BIVA perdió un 0.25% en 1,401.64 unidades. La aversión por activos de riesgo ha crecido, motivada por el estancamiento en el proceso de paz entre Estados Unidos e Irán, lo que ha añadido presión sobre las monedas emergentes y ha reimpulsado los precios del petróleo.
La mezcla de factores económicos y geopolíticos sigue generando un panorama incierto en los mercados, subrayando la necesidad de que los inversores mantengan una vigilancia constante sobre estos eventos globales que afectan sus decisiones.
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