Los precios del oro experimentaron un notable aumento del 2% este miércoles, impulsados por una caída en los precios del crudo, lo que ha contribuido a aliviar las preocupaciones sobre la inflación y a moderar las expectativas de un alza en las tasas de interés. A las 10:05 GMT, el oro al contado se cotizaba a 4,558.03 dólares por onza, tras haber alcanzado el lunes su mínimo en cuatro meses de 4,097.99 dólares. Los futuros del oro en Estados Unidos, con vencimiento en abril, también mostraron una tendencia positiva, al mejorar un 3.5%, alcanzando los 4,556.3 dólares.
La caída de más del 5% en los precios del petróleo ha sido un factor relevante en este entorno optimista, ya que se ha suscitado la esperanza de un alto el fuego de un mes en las hostilidades entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, el ejército iraní desmintió las afirmaciones del presidente Donald Trump sobre negociaciones en curso para terminar la guerra, asegurando que Washington está “negociando consigo mismo”.
El aumento en los precios del crudo ha encendido temores acerca de un posible repunte en la inflación, lo que, históricamente, hace que el oro sea visto como una opción de inversión atractiva para protegerse contra la inflación. Sin embargo, el incremento en las tasas de interés puede desalentar la demanda de lingotes, ya que estos no generan intereses.
Según el analista Peter Fertig de Quantitative Commodity Research, “los futuros del mercado monetario han subido, lo que implica que el mercado espera que no haya una subida de tasas por parte del banco central”. Los inversores han ajustado sus expectativas sobre una posible alza en las tasas de interés de la Reserva Federal para diciembre, reduciendo las probabilidades del 25% del viernes a aproximadamente el 16%, según datos del FedWatch de CME Group.
Además, otros metales preciosos también han seguido la tendencia al alza; la plata al contado subió 2.2%, alcanzando los 72.76 dólares por onza, mientras que el platino mejoró un 1.3%, llegando a 1,959.15 dólares. El paladio, por su parte, mostró un avance de 1.1%, cotizándose a 1,455.25 dólares.
Estos movimientos en el mercado reflejan una delicada balanza entre las preocupaciones por la inflación, el costo del crudo y las decisiones de política monetaria, subrayando la interconexión de los factores que influyen en los precios de los metales preciosos. La situación continúa evolucionando, y remainiéndolos en la esfera de atención de los inversores a nivel global.
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