A pesar de los grandes avances que ha logrado México en el ámbito de la vacunación, aún persiste un desafío significativo: aumentar las coberturas para que la población pueda beneficiarse plenamente de estos logros. En este contexto, el doctor César Martínez, pediatra e infectólogo pediátrico, destaca la importancia de trabajar en el crecimiento de las tasas de vacunación, enfatizando que el país ha dado pasos significativos en la adopción de nuevas vacunas contra enfermedades respiratorias.
Desde finales del año pasado, México ha incorporado al esquema de vacunación del sector salud importantes actualizaciones: las vacunas contra las nuevas variantes de Covid-19, la antineumocócica de 20 valente y la de virus sincicial respiratorio para embarazadas. Estas adiciones permiten al país alinearse con los estándares de vacunación más avanzados a nivel mundial. Según Martínez, la evolución de la vacuna antineumocócica ha sido notable, pasando de una que cubría siete serotipos a una que abarca 20, lo que representa una mejora sustancial en la protección contra enfermedades como neumonía y meningitis.
El impacto de estas vacunas es notable, con una reducción de hasta un 80% en los casos graves entre los niños pequeños en ciertos países. Esto resalta el valor de las vacunas como herramientas preventivas que no solo ayudan a proteger a los más vulnerables, sino que también reducen la carga sobre el sistema de salud.
Otra novedad significativa es la vacuna contra el virus sincicial respiratorio, que se administra a mujeres embarazadas entre las semanas 32 y 36. Esta estrategia no solo presenta beneficios inmediatos, ya que la madre genera anticuerpos que se transfieren al recién nacido, sino que también refleja el enfoque creciente de México en implementar medidas que protejan tanto a la madre como al bebé.
A pesar de estos avances, el doctor Martínez señala que persisten retos en materia de cobertura. Las tasas de vacunación en áreas rurales han mejorado, acercándose a las urbanas, pero aún existen disparidades regionales. Las coberturas son ligeramente más altas en el norte del país, en comparación con el centro y el sur, lo que requiere que las estrategias de vacunación se adapten a las particularidades de cada área para maximizar la efectividad.
En cuanto a la población, el especialista resalta la urgencia de mejorar la sensibilización sobre la importancia de la vacunación, especialmente entre embarazadas y adultos mayores. Aunque los niños tienden a presentar coberturas más altas, falta trabajo para mejorar la penetración en otros grupos etarios. La clave, afirma, es la información; “El problema no es que falte vacuna, el problema es que la gente todavía no se sensibiliza del todo para irse a aplicar la vacuna”, sostiene.
La vacunación debe entenderse como un recurso de prevención a lo largo de toda la vida, enfatizando que incluso en adultos mayores, recibir vacunas puede ser crucial para disminuir riesgos de complicaciones y garantizar la independencia.
Finalmente, el doctor Martínez hace un llamado a toda la población para que se informe sobre las vacunas disponibles y acuda a los servicios de salud. Destaca que, a pesar de los logros en el esquema de vacunación, la efectividad de un buen sistema solo se manifiesta cuando la información se traduce en acción. La meta es clara: las vacunas deben estar en manos de quienes más las necesitan, convirtiéndose en una herramienta vital para la salud pública.
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