México ha logrado consolidar su posición en el mercado automotriz estadounidense, beneficiándose de una ventaja arancelaria que le otorga un margen de tres puntos porcentuales en sus exportaciones de vehículos en comparación con el promedio global. Según informes del Departamento de Comercio, el país azteca pagó un arancel promedio del 11.3% de enero a noviembre de 2025, mientras que la tasa media mundial alcanzó el 14.1%.
Un análisis más detallado del último mes disponible muestra que el arancel aplicado a México fue del 13.3%, en contraste con el 16.3% que se cobró de manera general a las importaciones automotrices a Estados Unidos. Esta ventaja ha sido crucial para que los fabricantes mexicanos sigan ampliando su participación en el competitivo mercado estadounidense.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha confirmado que México sigue buscando la equidad en los aranceles, especialmente ante el 15% que enfrentan automóviles de la Unión Europea, Corea del Sur y Japón, en comparación con el 25% que se aplica a los vehículos mexicanos que no cumplen con las estrictas reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante el período de enero a noviembre de 2025, México exportó automóviles por un valor impresionante de 41,225 millones de dólares, lo que se traduce en un pago de 4,657 millones de dólares en aranceles al ingresar a Estados Unidos. A escala global, las importaciones automotrices de EE. UU. totalizaron 165,442 millones de dólares en el mismo lapso.
A pesar de que las exportaciones de vehículos de México se redujeron en un 9% en comparación con el año anterior, la participación del país en el total de las importaciones de vehículos ligeros en Estados Unidos creció significativamente, pasando del 22.9% al 24.9% en comparación del periodo mencionado entre 2024 y 2025. Esta es una muestra del dinamismo del sector, que a pesar de la caída en las ventas, ha conseguido aumentar su cuota de mercado.
Las compras mundiales de automóviles en Estados Unidos sufrieron una contracción del 16.4% durante este periodo, lo que añade otra capa de complejidad al panorama actual. Los aranceles sobre acero y aluminio siguen siendo cuestiones cruciales en las negociaciones bilaterales con Estados Unidos, lo que subraya la importancia de continuar un diálogo abierto y constructivo.
A medida que el entorno comercial evoluciona, México deberá seguir trabajando para fortalecer su posición en el sector automotriz y aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece el mercado estadounidense.
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