México ha alzado la voz nuevamente tras el reciente fallecimiento de un ciudadano mexicano bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Este evento ha llevado a la cancillería mexicana a exigir una investigación exhaustiva sobre las “graves omisiones” en el centro de detención donde se encontraba el migrante, situado en California.
Este triste suceso se suma a una escalofriante cifra: 14 mexicanos han perdido la vida bajo la vigilancia del ICE o durante operaciones migratorias desde que Donald Trump inició su segundo mandato en enero de 2025. La política antimigratoria que ha caracterizado su administración ha planteado severos cuestionamientos sobre los derechos humanos y la seguridad de los migrantes.
La muerte más reciente ocurrió una noche de miércoles, cuando el migrante fue trasladado desde el centro de Adelanto a un hospital en Victorville, donde lamentablemente se confirmó su fallecimiento. Aunque el gobierno mexicano ha decidido no identificar al difunto, ha asegurado que el consulado en San Bernardino está en contacto con la familia para obtener información sobre las circunstancias que rodearon su deceso, incluyendo el expediente médico completo.
En una rueda de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su pesar por estas muertes y reiteró la necesidad de respetar los derechos humanos de los migrantes. La cancillería abordó además que, de los casos conocidos hasta ahora, seis se atribuyen a “complicaciones médicas” y cuatro han sido catalogados como suicidios. A su vez, dos personas fallecieron durante redadas migratorias y una más fue abatida en un tiroteo relacionado con instalaciones migratorias.
La situación es alarmante: el año anterior, en medio de las políticas antimigratorias de Trump, al menos 30 migrantes perdieron la vida en centros de detención en Estados Unidos, marcando la cifra más alta desde 2004, año de la creación del ICE. Este creciente número de decesos ha suscitado una demanda urgente de revisión y reformas en los procedimientos de detención y atención médica ofrecidos a los migrantes.
Por todo esto, se hace imperativo que las autoridades estadounidenses actúen. La exigencia de México es clara: evitar que más casos de esta naturaleza ocurran y garantizar un tratamiento digno y humano a todos aquellos que se encuentran bajo custodia del ICE. A medida que la tensión y el escrutinio internacional aumentan, el foco permanece en los derechos humanos y la dignidad de los migrantes, un aspecto fundamental que no debe ser ignorado en el debate sobre la política migratoria.
Actualización: Los datos presentados corresponden a los acontecimientos del 28 de marzo de 2026.
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