En un contexto global marcado por cambios significativos, surge la necesidad imperante de que México forje su propia agenda de competitividad con una visión de largo plazo, tal como lo ha señalado la Cámara Internacional de Comercio de México. Aunque Estados Unidos ha reafirmado a México como un socio estratégico, especialmente tras su reciente decisión de imponer aranceles recíprocos a más de 75 países, los cuales excluyen a México y Canadá, esta situación no debe ser considerada una garantía para el futuro.
En un comunicado, la cámara hizo hincapié en la importancia de implementar una estrategia que impulse el fortalecimiento de la infraestructura, la innovación y el desarrollo de capacidades tecnológicas. Estos elementos son cruciales para que el país pueda ser resiliente y competitivo a largo plazo. De hecho, mejorar en estas áreas permitirá a México capitalizar oportunidades y no rezagarse frente a países como India y Vietnam, que han emergido como competidores en el comercio con Estados Unidos en los últimos tres años.
Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero en Banco Base, recordó que persisten los aranceles del 25% aplicados a bienes exportados fuera del marco del T-MEC, los cuales incluyen el acero, el aluminio y vehículos, aunque las partes producidas en cualquiera de los tres países del acuerdo están exentas. En este sentido, se debe considerar que el 51.5% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos se llevan a cabo bajo el principio de nación más favorecida de la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que determina que, aunque se aplique una tarifa mínima, no se exigirá el cumplimiento de las reglas del T-MEC en cuanto a los componentes utilizados.
En detalle, se estima que el 48.8% de las exportaciones mexicanas se manejan dentro del T-MEC, mientras que los aranceles vigentes afectan directamente a ese 51.5% de las exportaciones. Sin embargo, la expectativa es que las empresas que hasta el momento han operado fuera de las normativas del T-MEC comiencen a integrarse al mismo y aprovechen sus beneficios.
Es relevante señalar que, a pesar de los aranceles impuestos, también existen exenciones dentro del marco del T-MEC que no son aplicables al resto del mundo, abriendo, por lo tanto, una ventana de oportunidades para el mercado mexicano.
Esta información se basa en datos disponibles hasta el 2 de mayo de 2025, en un entorno económico que sigue evolucionando y donde la adaptabilidad y la innovación serán clave para el posicionamiento de México en el ámbito global.
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