Un Éxito Internacional: La Celebración de José María Velasco en Londres
Londres se convierte en un escenario vibrante para la cultura mexicana, con varias exposiciones destacadas que resaltan el poder artístico de varios artistas en la ciudad. En 2026, la renombrada Tate Modern albergará su segunda muestra dedicada a la icónica Frida Kahlo. Al mismo tiempo, la obra de Teresa Margolles se exhibe en Trafalgar Square bajo el título Mil veces un instante, denunciando la violencia contra la comunidad queer. A esta efervescencia cultural se suma la recién inaugurada exposición de José María Velasco en la Galería Nacional, que estará abierta hasta el 17 de agosto, y suscita un interés renovado por su legado artístico.
Los curadores Dexter Dalwood y Daniel Sobrino Ralston comparten que esta exposición es fruto de la visión de Dalwood, un artista británico que llegó a México en 2017. Su amor por la obra de Velasco se consolidó durante la preparación de la muestra Esto no me pertenece en el Museo Nacional de Arte, donde combinó sus propias pinturas con obras del maestro mexicano.
Dalwood menciona que la exposición obedece a una curiosidad por desenterrar la historia del arte mexicano, especialmente la que precede a figuras como Diego Rivera y Frida Kahlo. La decisión de presentar solo una “biopsia” de la obra de Velasco busca evitar confusiones y ofrecer un primer contacto auténtico con el público británico, quienes, según él, se sorprenderán sabiendo que la Ciudad de México reposa en un valle volcánico.
Las obras han sido seleccionadas con sumo cuidado, dado que algunos cuadros de Velasco han sido repetidos en múltiples ocasiones, lo que se explica por su necesidad de subsistir en una época donde el arte debía, muchas veces, configurarse a las exigencias del mercado. Dalwood destaca que sus paisajes invitan a los espectadores a reflexionar sobre las múltiples capas de historia que encierran, desde la era mesoamericana hasta su propio tiempo.
El ensayo del conservador Sobrino Ralston en el catálogo de la exposición refuerza la idea de que Velasco no es un artista localista. Su viaje a París en 1889 lo encontró en el apogeo de su carrera artística, aunque no se conocen obras creadas allí. Sin embargo, se registran bocetos cuya autenticidad sigue en debate. Ralston menciona que, aunque Velasco fue influenciado por maestros como Eugenio Landesio, cultivó un estilo único y científico, un enfoque raro para su época.
La exposición también pone de manifiesto la relevancia contemporánea del legado de Velasco, que atrae nuevamente la atención de artistas actuales, como Gabriel Orozco, quien planea una muestra inspirada en él para 2027. Las casi 300 obras de Velasco que se conocen evidencian su deseo de proyectar la imagen de México en foros internacionales, como la Exposición Universal de Filadelfia en 1876.
La Galería Nacional evaluará el impacto de esta exposición, no solo en la percepción de Velasco, sino también en el surgimiento de nuevos estudios sobre su vida y obra, impulsados por la reciente adquisición de su archivo por el Museo Kaluz. Sin duda, la participación de Velasco en esta conversación artística global resalta un capítulo indispensable en la historia del arte, invitando a nuevos públicos a explorar su rica y compleja herencia cultural.
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