Los próximos meses marcarán un hito en el ámbito deportivo, ya que el Mundial de Fútbol 2026 se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá. Este evento no solo es significativo por su importancia cultural y deportiva, sino también por las nuevas regulaciones fiscales que impactarán a los jugadores extranjeros que participen en él. Según las directrices emitidas por las autoridades fiscales mexicanas, los futbolistas que obtengan ingresos por jugar en México deberán abonar un 25% de Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Esta medida es sin precedentes en la historia de competiciones internacionales en el país. Históricamente, eventos de gran magnitud como los Juegos Olímpicos de 1968 o los Mundiales de 1970 y 1986 no habían tenido una carga fiscal similar para los atletas extranjeros. Luis Carlos Figueroa, vicepresidente de fiscal del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), señaló que este es un nuevo enfoque que busca regular y aprovechar los ingresos generados por las grandes competiciones.
De acuerdo con la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF) 2026, los futbolistas extranjeros deberán pagar esta tasa sobre los ingresos generados únicamente por los partidos jugados en el territorio mexicano. Este ISR se calculará sin posibilidad de deducciones, lo que implica que el total de los ingresos será gravado. Además, los jugadores o sus representantes deberán presentar el cálculo del ISR y realizar el pago correspondiente antes del 19 de agosto de 2026.
Es relevante mencionar que el pago del ISR se aplicará a los ingresos por Remuneración Base, es decir, lo que cada jugador reciba de su selección nacional y a los premios en metálico que se otorguen en caso de triunfar en el torneo. Asimismo, aquellos jugadores provenientes de países que mantengan convenios para evitar la doble tributación podrán beneficiarse de estos acuerdos.
El Mundial de Fútbol 2026 verá a 13 partidos disputarse en México, en ciudades como la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. Equipos de renombre como España, Colombia y Corea del Sur participarán, trayendo consigo a grandes futbolistas que deberán familiarizarse con estas nuevas regulaciones fiscales.
Por otra parte, en un contexto ampliado de beneficios fiscales, el gobierno mexicano, bajo la administración de Enrique Peña Nieto, estableció en 2018 una garantía gubernamental que exime de impuestos a la FIFA y otros actores involucrados directamente en la organización del evento. Esta estrategia busca facilitar el desarrollo y la ejecución del Mundial, aunque aquellos que no estén incluidos en dicha normativa deberán cumplir con sus obligaciones fiscales.
El paisaje fiscal que rodea el Mundial 2026 refleja un cambio notable en la forma en que México se prepara para recibir a las estrellas deportivas del mundo. Con esta nueva normativa, se busca tanto la equidad fiscal como el aprovechamiento de la oportunidad que representa un evento de esta magnitud. La implementación de estas reglas abrirá un capítulo interesante en la historia del fútbol y su impacto económico en el país.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


