Varios países latinoamericanos han alzado la voz recientemente en defensa de sus economías ante las nuevas propuestas de aranceles por parte de Estados Unidos, que podrían afectar gravemente a sus exportaciones. Durante una audiencia pública con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), funcionarios de México, Perú, Guatemala y Ecuador expresaron su rechazo a las acusaciones de ineficacia en la lucha contra el trabajo forzoso en sus cadenas de suministro. Estos aranceles, que oscilan entre el 10% y el 12.5%, se proponen como respuesta a prácticas comerciales consideradas desleales y están diseñados para penalizar a quienes no cumplen con las normas.
El subsecretario de la Secretaría de Economía de México, Ernesto Acevedo Fernández, enfatizó que el país ha priorizado la lucha contra el trabajo forzoso, argumentando que las sanciones adicionales serían injustas para las miles de empresas mexicanas que sí cumplen con la legislación vigente. La USTR, por su parte, sostiene que el trabajo forzoso en cadenas de suministro internacionales crea una competencia desleal para los trabajadores estadounidenses.
La propuesta de la USTR incluye una exención para los bienes provenientes de México que estén en conformidad con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, Acevedo calificó estas medidas de “injustificadas”, especialmente porque no hay evidencia que demuestre la presencia de importaciones realizadas con trabajo forzoso a través de México.
En el marco de estas audiencias, un grupo de 22 fiscales generales de estados demócratas también emitió objeciones, señalando que los nuevos aranceles representan un intento de encubrir tarifas amplias predefinidas, lo que podría dar lugar a futuras impugnaciones legales. Además, el director de negociaciones comerciales de Perú, José Luis Castillo Mezarina, subrayó que el país no ha generado ninguna carga concreta sobre el comercio estadounidense, lo que a su vez no justifica la aplicación de estas tarifas.
A la par, se discuten nuevos aranceles del 25% sobre bienes de Brasil en otro contexto de investigación sobre prácticas comerciales desleales, donde se presentó el senador brasileño Flávio Bolsonaro, quien ha mostrado interés en las próximas elecciones presidenciales en su país.
Asimismo, algunas empresas siderúrgicas han abogado por una exención para el arrabio importado, vital para la producción de acero en hornos eléctricos. Este insumo, utilizado por productores como Nucor y Steel Dynamics, ya había sido eximido de otros aranceles por razones de seguridad nacional, y ahora se enfrenta a un posible gravamen adicional.
La USTR está en proceso de evaluación de los comentarios y objeciones recibidas antes de emitir una decisión final sobre los aranceles propuestos y las exenciones correspondientes. Este episodio refleja la tensión existente entre las naciones de América Latina y Estados Unidos en un contexto comercial cada vez más complejo, donde las políticas de comercio exterior continúan generando debate y controversia.
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