La perspectiva económica de México ha recibido un impulso positivo por parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que recientemente presentó su Estudio Económico sobre México 2026. En este informe, el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, anunció que la economía mexicana crecerá un 1.4% en 2026, una revisión al alza respecto del 1.2% previsto en diciembre pasado y muy por encima del 0.8% registrado al cierre de 2025.
Este optimismo se basa en la resiliencia mostrada por la economía mexicana, que ha resistido tensiones comerciales y un entorno de incertidumbre, apoyada en fundamentos macroeconómicos sólidos. La OCDE destacó que las finanzas públicas del país están sanas y recomendó mantener la consolidación fiscal y mejorar la eficiencia del gasto.
El informe también anticipa un consumo privado robusto para este año, además de una inversión privada que se beneficiará de tasas de interés más bajas. Sin embargo, persisten limitaciones, ya que la incertidumbre política tanto a nivel local como internacional podría frenar un crecimiento más acelerado.
La OCDE aportó un diagnóstico claro sobre los desafíos que enfrenta el país. Señaló la necesidad de aumentar la inversión privada mediante un marco regulatorio claro que proporcione certidumbre a largo plazo. Además, resaltó la importancia de implementar reformas ambiciosas que fortalezcan la competencia en el sector de telecomunicaciones, promuevan un mejor sistema educativo y reduzcan la informalidad, todos elementos cruciales para un crecimiento más sólido y sostenible.
En concordancia, el secretario de Hacienda, Edgar Amador, expresó un tono de optimismo similar, pronosticando una recuperación de la inversión debido a condiciones financieras más favorables. Manifestó que la inflación más estable y la creación de empleos contribuirán al crecimiento económico del país, anclando su estrategia en la estabilidad macroeconómica y responsabilidad fiscal. Destacó, además, el crecimiento de los activos administrados por las Afore, lo que fortalecerá la base de inversionistas institucionales en México, reduciendo la dependencia del financiamiento externo.
Tanto la OCDE como la Secretaría de Hacienda consideran que, una vez superadas las incertidumbres relacionadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la política arancelaria de Estados Unidos, el desempeño económico de México debería mejorar notablemente. Sin embargo, ignoran las tensiones internas que podrían afectar este panorama, incluyendo reformas judiciales y electorales.
Adicionalmente, Banco de México (Banxico) revisó su pronóstico de crecimiento para 2026, incrementándolo del 1.1% al 1.6% gracias a un comportamiento económico favorable durante el cuarto trimestre de 2025.
Por otro lado, TV Azteca, parte del conglomerado Grupo Salinas, ha optado por someterse a un concurso mercantil voluntario para reestructurarse corporativa, operativa y financieramente. Contrario a lo que se podría pensar, la compañía asegura que no enfrenta quiebra o insolvencia, sino que busca ordenar sus pasivos a través de un proceso estructurado. A inicios de este año, Grupo Salinas llegó a un acuerdo con el SAT para pagar más de 32 mil millones de pesos en 19 parcialidades, lo que añade un contexto financiero crucial a su situación actual.
En resumen, aunque se proyecta un camino esperanzador para la economía mexicana, persisten retos que deben ser atendidos para asegurar un crecimiento sólido y sostenido en el futuro inmediato.
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