En un sermón reciente, el controvertido sacerdote católico Alfredo Gallegos Lara, conocido como el Padre Pistolas, expresó su frustración por la falta de leyes que permitan a los ciudadanos mexicanos defenderse con armas. Durante su discurso, el padre Gallegos, quien ha compartido su experiencia en el manejo de armas desde joven, enfatizó que en México, la portación de armas es un privilegio reservado para ciertos grupos, como miembros de la seguridad pública y políticos, mientras que los ciudadanos comunes quedan desprotegidos.
Tomando como base el pasaje del evangelio de Lucas 12, 49-53, donde Jesús habla sobre la llegada del fuego a la tierra, Gallegos Lara instó a sus feligreses a alzar la voz para modificar las leyes que restringen la posesión de armas para defensa personal. Criticó la burocracia asociada a la solicitud de permisos para portar armas, señalando que el proceso es engorroso y a menudo resulta en rechazos, lo que refleja una percepción de inseguridad creciente en el país.
El sacerdote no escatimó en palabras al referirse a la violencia que enfrenta la sociedad, afirmando que muchos mexicanos viven con miedo ante el aumento de criminalidad, como robos y secuestros. Gallegos Lara argumentó que, mientras el estado garantiza la seguridad social, la realidad es bien distinta para quienes sufren abusos de delincuentes, y llamó a la acción ciudadana para revertir esta situación.
Además, hizo alusión a un legado histórico, citando a Luis Echeverría como el presidente que instituyó prohibiciones al uso de armas en el país y abogó por una reforma que permita a los ciudadanos tener acceso a armas más pequeñas para su defensa, asegurando que estas serían disuasorias frente al crimen organizado.
Reforzando su postura, instó a su congregación a informarse sobre la Constitución y unirse en la lucha por sus derechos. Con una retórica vibrante, sugirió que quienes no están en posiciones de poder enfrentan una desigualdad significativa en cuanto a la protección personal.
En resumen, el Padre Pistolas convocó a sus feligreses a ser proactivos en la búsqueda de un cambio que les permita portar armas para su defensa, ante una situación de creciente violencia y una sensación de vulnerabilidad que afecta a la sociedad mexicana. Esta declaración, llena de pasión y preocupación por su comunidad, resuena en un momento en que la seguridad personal es un tema de debate crucial en el país.
Nota: La información mencionada en este artículo corresponde a la fecha de publicación original, el 17 de agosto de 2025.
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