El uso de drones por parte de grupos criminales en México está en constante aumento, transformando la dinámica del crimen organizado en el país. Según registros públicos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Sinaloa y Michoacán son los estados más afectados, siendo los principales focos de incautaciones y ataques relacionados con estos dispositivos.
Entre 2019 y octubre de 2025, las fuerzas armadas y la Guardia Nacional aseguraron un total de 134 drones en 20 estados. Este fenómeno ha crecido notablemente, especialmente en 2024, año en el que se reportaron 85 aseguramientos, la cifra más alta hasta ese momento. A la fecha, en 2023, se documentaron 15 incursiones. Para poner este aumento en perspectiva, en 2019 solo se confiscó un dron, y la cifra alcanzó 12 en 2022.
Los datos revelan que Michoacán lidera las incautaciones con 52 drones, representando un 38.8% del total nacional. Sinaloa sigue con 27 unidades (20.1%). Otros estados que reportan menores cifras incluyen Tamaulipas, con 8 drones, y Veracruz, con 7. A nivel municipal, Apatzingán y Tepalcatepec en Michoacán, junto con Badiraguato y Culiacán en Sinaloa, son los principales puntos de origen de estos artefactos, concentrando casi la mitad de las incautaciones. Las disputas entre los cárteles, como el de Jalisco Nueva Generación y los Unidos, son comunes en estas áreas, mientras que en Sinaloa, la confrontación interna entre Los Mayos y los Chapitos impulsa el uso de drones.
Además de las incautaciones, la Sedena ha documentado al menos 16 agresiones dirigidas a sus elementos mediante drones y explosivos improvisados durante el último año. Michoacán ha sido el estado más afectado, con 7 ataques, que son un 43.7% del total; Sinaloa le sigue con 4 ataques. Las agresiones han sido reportadas principalmente en municipios donde la presencia del crimen organizado es fuerte, como Apatzingán y Culiacán.
Es importante resaltar que el primer ataque documentado ocurrió el 1 de febrero en Chihuahua y el último en Tamaulipas el 25 de octubre. Nueve de estos ataques se registraron en los primeros seis meses de 2025, siendo febrero el mes más violento con cuatro incidentes.
La creciente utilización de drones por parte del crimen organizado no solo subraya la evolución de las tácticas delictivas, sino que también plantea un desafío significativo para la seguridad pública y la estabilidad en regiones ya marcadas por la violencia y el conflicto.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


