Midjourney, la popular plataforma de generación de imágenes mediante inteligencia artificial, se encuentra en el centro de un enfrentamiento legal significativo con tres de los estudios más grandes de Hollywood: Disney, Universal y Warner Bros. Este conflicto surge a raíz de una demanda presentada por los estudios, que acusan a Midjourney de facilitar la infracción masiva de los derechos de autor de sus personajes icónicos.
Desde la presentación de la demanda el año pasado, la compañía ha defendido su uso de la inteligencia artificial bajo el argumento de “uso justo”, alegando que los propios estudios también están involucrados en prácticas similares. Sin embargo, el camino legal no ha sido sencillo. En junio de 2026, un magistrado limitó la capacidad de Midjourney para obtener información sobre cómo los estudios utilizan la inteligencia artificial, permitiendo la divulgación de datos solo relacionados con aplicaciones de inteligencia artificial dirigidas al consumidor.
Recientemente, los abogados de Midjourney han presentado una moción solicitando al juez John Kronstadt que reconsidere esta decisión, argumentando que para poder ejecutar su defensa de “uso justo” y demostrar un posible comportamiento impropio de los demandantes, es esencial que los estudios revelen información más exhaustiva sobre sus operaciones internas con inteligencia artificial.
El abogado de Midjourney, Bobby Ghajar, enfatizó que si los estudios están desarrollando modelos de IA para crear contenido basado en datos no licenciados, esto podría probar que las prácticas de aprovechamiento de contenido protegido por derechos de autor son un estándar en la industria, incluso entre los propios demandantes. Esto potencialmente podría debilitar la base de su demanda.
Por otro lado, el abogado principal de los estudios, David Singer, ha contestado las acusaciones de Midjourney, calificándolas como un intento de desviar la atención de sus propias infracciones. Según Singer, lo que los estudios realmente buscan es que Midjourney cese sus prácticas de copia de contenido protegido, incluyendo películas y personajes, subrayando que no están en contra de la tecnología de IA per se.
Los estudios han consentido proporcionar información relacionada únicamente con aplicaciones de IA visibles para el consumidor, excluyendo cualquier herramienta interna que utilicen. En una decisión del 15 de junio, el magistrado Joel Richlin denegó la solicitud de Midjourney de acceder a una mayor cantidad de información sobre el uso de IA por parte de los estudios, considerándola irrelevante para el caso de infracción.
La situación continúa evolucionando mientras Midjourney busca apelar la decisión judicial y obtener acceso a registros que podrían mostrar el uso interno de la inteligencia artificial por los propios estudios. A medida que el debate sobre los derechos de autor en el ámbito de la inteligencia artificial se intensifica, el desenlace de este caso podría tener implicaciones de gran alcance para la industria del entretenimiento y el futuro de la creación digital.
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