En el contexto de una intensa ola de frío que recorre Argentina, el consumo de gas natural ha alcanzado cifras récord esta semana, lo que ha desembocado en una situación de emergencia para el sistema energético nacional. Ante este desbordante aumento en la demanda, el Gobierno ha tomado la drástica decisión de interrumpir el suministro de gas a estaciones de GNC e industrias con contratos firmes en diversas regiones del país, con el fin de regular la demanda y evitar un colapso en la provisión de este recurso esencial.
La Secretaría de Energía comunicó que esta medida fue adoptada en coordinación con las empresas concesionarias y distribuidoras de gas, buscando garantizar el abastecimiento a hogares, hospitales y escuelas en un momento crítico de consumo. Este miércoles, se reportó que la demanda alcanzó más de 100 millones de metros cúbicos diarios, lo que representa un incremento del 25% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos proporcionados por el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS).
Para manejar esta crisis, se convocó a un Comité de Crisis que incluye a las empresas de transporte y distribución, además del ENARGAS, la Secretaría de Energía y las entidades Cammesa y Enarsa. Durante esta reunión, se estableció la aplicación de las medidas necesarias conforme a la normativa vigente, priorizando siempre la seguridad de los usuarios residenciales.
Las restricciones se han implementado principalmente en las zonas Norte, Centro Norte, Litoral, Noroeste, Cuyo y Sur del país, donde las distribuidoras han tenido que suspender contratos firmes de gas para GNC e industrias. En otras regiones, las reducciones se han centrado en contratos interrumpibles o en ajustes a niveles técnicos mínimos.
Desde la Secretaría de Energía señalaron que estas decisiones se han tomado de acuerdo con protocolos técnicos establecidos, con el objetivo de salvaguardar tanto la seguridad del sistema de gas como atender la demanda residencial en este momento crítico. Esta crisis ha puesto de manifiesto los problemas estructurales que aquejan el sistema energético argentino, destacando que, a lo largo de más de dos décadas, la falta de inversión sostenida, ausencia de señales de precio y un esquema de tarifas congeladas han obstaculizado el desarrollo de la infraestructura necesaria para afrontar situaciones como la actual.
La ola de frío que afecta al país proviene de una masa de aire antártica que se asentó en la Patagonia antes de avanzar hacia el centro y norte de Argentina. Según las estimaciones, este periodo de temperaturas extremas comenzó a amainar a partir del jueves 3 de julio, aunque la situación sigue siendo crítica en relación al suministro de gas natural.
La información presentada corresponde a la fecha de publicación original (2025-07-03 22:34:00) y refleja el contexto específico de aquel momento.
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