Gustavo Pérez, un destacado maestro de la cerámica y figura de renombre internacional en el mundo del arte, se prepara para presentar su más reciente exposición titulada Juego infinito en la Ciudad de México. Nacido en 1950, Pérez ha cultivado una carrera notable en el arte cerámico, donde ha aprendido a dialogar no solo con la arcilla, sino con el fuego que define la esencia de sus obras, destacándose por su maestría en la técnica.
La nueva exposición, que reúne alrededor de 70 obras, se caracteriza por su diversidad temática y técnica, abarcando desde piezas construidas en torno hasta aquellas trabajadas en placas. Durante una reciente entrevista, Pérez aclaró que no busca un hilo conductor en la muestra, pero sí destaca la naturaleza lúdica que enmarca su trabajo. “He definido mi trabajo siempre como investigación y juego. Con los años, he logrado profundizar en la libertad del juego”, compartió el artista.
En su reflexión sobre el proceso creativo, Pérez señala que su mirada hacia el pasado se entrelaza con su búsqueda de nuevos horizontes. Algunas de las piezas que exhibe evocan técnicas de antaño, como el dibujo a navaja, rescatadas con un enfoque fresco y experimental. Su proceso es un viaje que el artista prefiere explorar a través de sus obras, en lugar de intentar explicarlo verbalmente.
La discusión sobre la clasificación de la cerámica como una forma de arte menor o artesanía, ha sido un debate recurrente, pero el artista lo considera un tema superado. “La cerámica es un medio de expresión artística y eso es todo. Muchos artistas contemporáneos la utilizan y cada vez se encuentra más en colecciones de museos importantes”, enfatiza.
Pérez estará presente en una notable participación en la reinauguración de la Fundación Cartier en París, donde exhibirá diez de sus obras. Este hito refleja la creciente aceptación de la cerámica como arte en el ámbito global.
Su formación incluye estudios en ingeniería, matemáticas y filosofía, aspectos que, aunque no siempre son evidentes, sutilmente influyen en su arte. “No sé siempre de dónde proviene mi expresión, pero el arte es un reflejo de todo lo que conocemos”, asegura Pérez al conectar su pasión por otras disciplinas como la música y la literatura con su labor en la cerámica.
La exhibición Juego infinito estará abierta al público hasta el 3 de agosto en la Galería 526 del Seminario de Cultura Mexicana, ofreciendo una entrada libre para todos aquellos interesados en explorar esta fascinante unión de tradición y modernidad en el arte cerámico.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


