Monica Seles, la famosa tenista que brindó grandes momentos al deporte, ha compartido su experiencia con la miastenia gravis, una enfermedad neuromuscular autoinmune. Durante una reciente entrevista, Seles relató que comenzó a notar síntomas de esta condición mientras disfrutaba de partidos familiares, cuando se dio cuenta de que veía duplicadas las pelotas al jugar. Este descubrimiento marcó el inicio de un viaje significativo en su vida. “Obviamente, estos son síntomas que no se pueden ignorar”, afirma Seles al recordar ese momento.
La tenista, que ganó su primer título grande en Roland Garros en 1990 con tan solo 16 años, fue diagnosticada con miastenia gravis hace tres años. Con 51 años, Seles se siente comprometida a crear conciencia sobre esta enfermedad, justo antes del inicio del Abierto de Estados Unidos. La miastenia gravis, descrita por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, es una afección que causa debilidad en los músculos voluntarios, afectando más comúnmente a mujeres jóvenes y a hombres mayores.
Informa que hasta su diagnóstico, nunca había oído hablar de la enfermedad, a pesar de que sus efectos se hicieron evidentes por síntomas como visión doble y debilidad en brazos y piernas. “Incluso secarme el pelo se volvió muy difícil”, comenta Seles, subrayando la gravedad de su situación. La tenista recuerda su reacción inicial tras recibir el diagnóstico: “¡¿Qué?!”, y expresa su deseo de que figuras públicas hablen abiertamente sobre su salud para ayudar a otros en situaciones similares.
Han pasado tres décadas desde su regreso a las competiciones, luego de un traumático apuñalamiento que le ocurrió en 1993. En alusión a ese momento, Seles recuerda la calidez que recibió de los aficionados en Nueva York, un apoyo que perdura en su memoria. Hoy, reflexiona sobre cómo ha aprendido a adaptarse a su “nueva normalidad”.
“El primer gran reinicio fue cuando llegué a Estados Unidos con 13 años”, comparte Seles, quien tuvo que lidiar con un nuevo idioma y la ausencia de su familia. Con la fama y el éxito también llegó un segundo reinicio, y tras el apuñalamiento, un tercero aún más complejo. Ahora, enfrenta su diagnóstico de miastenia gravis como otro capítulo de su vida. “Siempre tienes que adaptarte. La pelota está rebotando, y simplemente tienes que adaptarte”, dice Seles, compartiendo su filosofía de vida con las nuevas generaciones que asesora.
A través de su valentía y determinación para hablar sobre estos temas, Seles no solo busca visibilizar la miastenia gravis, sino también inspirar a otros a enfrentar sus propias luchas con resiliencia.
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