En los recientes resultados de las elecciones municipales en Veracruz y Durango, se ha evidenciado un notable reacomodo de las fuerzas políticas en ambas entidades. Estos resultados preliminares muestran cómo el panorama electoral ha cambiado de manera significativa, dejando en claro que el equilibrio de poder está en constante evolución.
En Durango, el oficialismo enfrentará una disminución en su control territorial, con menos municipios a su cargo en comparación con las elecciones de 2022. Según el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), con el 99.5% de las actas contabilizadas, los partidos PVEM, PT y Morena se han consolidado en 14 municipios, una baja de seis municipios respecto a los 20 alcanzados en la elección anterior. Esta vez, Morena logró gobernar en dos localidades, una clara mejora desde el año pasado, cuando no ganó ninguna. Por otro lado, la coalición entre el PRI y el PAN, bajo el lema “Unidad y Grandeza”, ha logrado obtener el control de 15 municipios, superando las 14 localidades ganadas en 2022 por una alianza diferente.
La configuración de aliados también presenta cambios drásticos: el PRD ha desaparecido del mapa electoral, perdiendo el único municipio que había ganado previamente. En contraste, el PRI muestra signos de revitalización al duplicar su número de victorias directas a cinco, mientras que el PAN se mantiene sin triunfos individuales. Movimiento Ciudadano ha visto un repunte, pasando de uno a tres municipios bajo su control, consolidándose como una fuerza emergente en el estado.
El anuncio del gobernador, Esteban Villegas Villarreal, quien ha convocado a la unidad para un futuro de trabajo coordinado y desarrollo, subraya la necesidad de colaboración entre niveles de gobierno para enfrentar esta nueva realidad política.
El escenario no es menos dramático en Veracruz, donde también se ha experimentado un rediseño del mapa político. La coalición que en 2021 contó con el respaldo de PVEM, PT y Morena en 69 municipios, ahora ha sufrido una reducción a 60, representando una pérdida de nueve presidencias municipales. En contraste, Movimiento Ciudadano ha logrado un crecimiento sobresaliente, incrementando su número de municipios desde 18 a 41. Acción Nacional también ha tenido un avance significativo, pasando de 13 a 34 triunfos municipales.
El PRI se mantiene relativamente estable, ganando un municipio adicional y aumentando su total a 23. Sin embargo, Morena ha sufrido un notable retroceso, ya que ha perdido siete de los 18 municipios que ganó hace tres años, ahora gobernando únicamente 11.
Por su parte, el PVEM ha visto crecer sus victorias directas de 10 a 13, mientras que el PT ha destacado con un ascenso notable, saltando de seis a 28 municipios. Este auge del PT sugiere un enfoque más estratégico y efectivo en ciertas regiones.
Ante este panorama, diversos partidos como el PES, RSP y otros que anteriormente sumaban un total de 30 municipios, han desaparecido en esta elección, lo que refleja una transformación profunda del sistema político veracruzano.
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, ha reconocido la decisión del electorado, subrayando la responsabilidad que estos nuevos líderes tienen en sus manos. Este ciclo electoral, que culminó el 3 de junio de 2025, marca un punto decisivo en la política local, sentando las bases para futuros desafíos y oportunidades que, sin duda, moldearán el rumbo de ambas entidades.
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