Fue el más joven y el segundo Secretario de Defensa más mayor de la historia de Estados Unidos, desde su servicio (1975-1977) bajo la presidencia de Gerald Ford hasta el jefe del Pentágono que inauguró el siglo XXI con George W. Bush. Donald Rumsfeld moría a los 88 años, pocos días antes de haber cumplido 89, el martes 29 de junio en su casa de Taos, en el Estado de Nuevo México, según informó a través de un comunicado su familia. La causa del fallecimiento fue un mieloma múltiple, un cáncer de médula ósea que sufren las personas de avanzada edad, dato que aportó el diario The Washington Post citando al que fuera su jefe de Gabinete Keith Urbahn.
“Con profunda tristeza, informamos de la muerte de Donald Rumsfeld, un estadista estadounidense y devoto marido, padre, abuelo y bisabuelo”, indica el comunicado, publicado en la cuenta de Twitter del republicano. El escrito no especifica la causa de la muerte de Rumsfeld, pero apunta que falleció “rodeado de su familia en su querido Taos”, donde vivía.
Más información
Considerado el arquitecto de la guerra de Irak y Afganistán junto al exvicepresidente Dick Cheney, Rumsfeld renació políticamente tras lograr que la Casa Blanca de George W. Bush (2001- 2009) declarase la guerra al Irak de Sadam Husein, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre. Aquel día que cambió a EE UU, y al mundo, Rumsfeld se encontraba en el Pentágono cuando uno de los aviones pilotados por yihadistas de Al Qaeda impactó contra el edificio a las afueras de Washington. El viejo halcón no permitió que le condujeran a un lugar seguro e insistió en ayudar en las labores de rescate de las víctimas. Acababa de nacer un héroe.
“La historia lo podrá recordar por sus extraordinarios logros durante seis décadas de servicio público, pero para quienes mejor le conocíamos y cuyas vidas cambió para siempre, le recordaremos por su inquebrantable amor por su esposa Joyce, su familia y amigos y la integridad de una vida dedicada a su país”, finaliza el comunicado en Twitter.
Más información
Para muchos fue uno de los secretarios de Defensa con más influencia en la historia presidencial del país, y casi en igual medida cuestionan sus controvertidas decisiones, ya que involucró de lleno a Estados Unidos en dos contiendas sin estrategia ni de entrada ni de salida. Tras el 11-S de 2001, la Casa Blanca lanzaba una campaña bélica en Afganistán. En el año 2003, Estados Unidos invadía Irak. Rumsfeld defendió abiertamente ese ataque. Argumentando que las armas de destrucción masiva iraquíes representaban un peligro para el mundo.
Rumsfeld intentó responder a la pregunta de un reportero sobre esa cuestión con una de las frases más incompresibles -y famosa- jamás pronunciada por una personalidad política. “Las informaciones que dicen que algo no ha pasado son siempre interesantes para mí, porque, como sabemos, hay hechos conocidos que conocemos; hay cosas que sabemos que sabemos. También sabemos que hay hechos desconocidos conocidos; es decir, sabemos que hay algunas cosas que no sabemos. Pero hay también hechos desconocidos que desconocemos, aquéllos que no sabemos que no sabemos”.


