Las muertes de personas encarceladas en las prisiones del país han aumentado un alarmante 11.5% durante el primer cuatrimestre del 2025, alcanzando un total de 359 decesos, lo que marca este período como el más oscuro desde 2018, según datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. En el mismo intervalo del año pasado, se registraron 322 muertes, lo que subraya una tendencia preocupante en el sistema penitenciario.
Al observar la evolución de estas cifras, resulta evidente que el impacto de la pandemia de Covid-19 dejó una huella indeleble. Durante 2020 y 2021, cuando el virus azotó con mayor fuerza, las muertes en las cárceles crecieron de 188 a 270, un aumento del 43.6%. Aunque entre 2022 y 2023 se vislumbró una reducción, con 311 y 288 muertes, respectivamente, el año 2024 marcó un ligero repunte con 322 decesos, es decir, un 12% más que el año anterior.
El análisis de las causas de estas muertes revela un panorama complejo. Los decesos en general han aumentado un 180% desde 2018, pasando de 120 a 336 casos, con un crecimiento del 15% respecto a 2024. El Estado de México, la Ciudad de México y Baja California son las entidades con mayores números de fallecimientos en este rubro. En cuanto a los suicidios, se ha observado un incremento del 26.6% en comparación con 2018, aunque estimaciones más recientes muestran una disminución del 29.6% respecto al año anterior. Sonora es la única entidad reportada con suicidios en abril pasado.
Los homicidios, por otro lado, han mostrado una disminución del 20% en comparación con 2018, aunque en 2024 se reportó un incremento del 33.3% en comparación con el año anterior, sin embargo, en abril no se registraron homicidios en las prisiones.
El fenómeno de las riñas también persiste. En el primer cuatrimestre de 2024, se contabilizaron 176 riñas que involucraron a 522 prisioneros, lo que equivale a un promedio de 2.9 encarcelados por riña. Sin embargo, en el mismo periodo de 2025, se reportaron 124 riñas con 395 prisioneros implicados, lo que resulta en un promedio de 3.1 prisioneros por incidente.
Estos datos, que reflejan una preocupante realidad dentro del sistema penitenciario, no solo destacan la crisis de seguridad y salud en las cárceles, sino que invitan a una reflexión más profunda sobre las condiciones de vida y el tratamiento de las personas privadas de libertad en el país. La continua alza en estas cifras exige atención inmediata y un análisis exhaustivo, que busque soluciones efectivas para erradicar esta alarmante tendencia.
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