Tres personas han fallecido en el naufragio de dos pateras a 15 millas al sureste del Cabo de Gata, en Almería, según ha informado este lunes Salvamento Marítimo. Fuentes del organismo han explicado que han conseguido rescatar a 16 supervivientes, todos de origen magrebí, pero que hay otras diez personas desaparecidas. Un helicóptero y patrulleras de la Guardia Civil participan en el dispositivo de búsqueda.
Hasta Almería han llegado 134 personas en lo que va de año, animadas por las altas temperaturas y el buen tiempo, como ocurre también en la ruta atlántica hacia las Islas Canarias: otras 379 personas migrantes han alcanzado el archipiélago en los tres primeros días de 2022. Este peligroso trayecto fue el más utilizado en 2021 para llegar a España por vía marítima: 22.200 personas lo hicieron, según datos del Ministerio del Interior hasta el pasado 28 de diciembre, un 2% menos que en 2020. También es el que acumula más desapariciones.
La ONG Caminando Fronteras ha contabilizado 4.016 desaparecidos en el viaje hasta Canarias durante el año pasado, el doble que en 2020, en un informe hecho público este lunes y que se ha elaborado con información recopilada de testimonios de los ocupantes de las propias pateras, familiares de los que viajan y comunidades migrantes.
El bunque Spica
Fue el buque mercante Spica el que, sobre las 1.15 de la pasada madrugada, avistó a un grupo de personas en el agua en alta mar y sin que existiera ninguna embarcación en la zona. Tras ser alertado, el equipo de Salvamento Marítimo movilizó a la Salvamar Spica y al helicóptero Helimer 223 que, en coordinación con las patrulleras de la Guardia civil, acudieron a la zona. Allí hallaron a 16 personas ―15 mujeres y un hombre― aún con vida, así como tres cadáveres. Los migrantes viajaban en dos pateras, una de las cuales estaba semihundida y la otra hundida por completa. Los rescatados aseguran que en ellas viajaban un total de 29 personas, de ahí que los equipos de rescate sigan buscando a diez desaparecidos ―entre ellos una chica de 17 años, según Cruz Roja― con el apoyo de la Guardia Civil.
Los supervivientes fueron trasladados hasta Almería, destino habitual de pateras que llegan desde Argelia. Tres de las personas rescatadas ingresaron en el hospital de Torrecárdenas debido a los síntomas de hipotermia que padecían, mientras que los demás viajaron hasta el Puerto de Almería para ser atendidos por Cruz Roja. Fuentes de la entidad afirman que desde el 1 de enero han llegado hasta las costas almerienses 134 personas en 14 embarcaciones, a las que se suman otras 178 llegadas los días 30 y 31 de diciembre. También que se esperan nuevas llegadas durante las próximas horas. “Hemos activado la ayuda psicosocial para atender a los familiares de las personas que cayeron al agua y no salieron”, ha explicado Francisco Vicente, coordinador provincial de Cruz Roja en Almería, quien ha subrayado que hay entre 50 y 60 personas voluntarias trabajando día y noche para atender a los migrantes.
Salvamento Marítimo
también rescató este domingo a 51 personas ―todos hombres de origen magrebí― que se encontraban en una lancha neumática en aguas cercanas a la isla de Lanzarote. Todos fueron trasladados en aparente buen estado al muelle de La Cebolla, en Arrecife, donde esperaba el dispositivo sanitario formado por Cruz Roja y el Servicio de Urgencias Canario (SUC). En total, en los dos primeros días del año las Islas Canarias han recibido a 379 personas migrantes, quienes han llegado a bordo de siete pateras: cuatro a Lanzarote, dos a Gran Canaria y una a Tenerife. Las cifras mantienen la tendencia de los dos últimos años, en los que la ruta canaria se ha convertido en la principal vía marítima para la inmigración irregular. Hasta el 28 de diciembre del año pasado llegaron 22.200 personas en 540 cayucos, cifra similar a los 22.680 de 2020, según los datos de Interior.
Más de 4.000 desaparecidos
“Salvamento Marítimo es uno de los mejores servicios del mundo, debemos luchar para que su servicio no se retire, sino que se refuerce para que sigan salvando vidas”, ha afirmado este lunes Helena Maleno, fundadora de Caminando Fronteras, organización que ha presentado su informe Monitoreo del derecho a la vida en la frontera occidental euroafricana correspondiente a 2021. El documento refleja que el año pasado desaparecieron 4.404 personas en las rutas de acceso a España ―entre ellos, 628 mujeres y 205 menores― lo que significa más del doble que el año anterior (2.170 personas) y cinco veces más que en 2019 (893).
La mayoría de muertes ocurrieron en la ruta canaria, que acumuló 4.016, a las que se suman 191 en el trayecto desde Argelia hasta la península, otras 95 en el mar de Alborán y 102 más en el Estrecho. Las víctimas pertenecen a 21 países ―la mayoría africanos, pero también de lugares como Irak, Pakistán, Yemen o Sri Lanka― y solo el 5,2% de sus cuerpos fueron rescatados. El 94,8% de los restantes ha desaparecido en el mar.
La OIM, eso sí, alertó este año de que la cifra podría ser “mucho mayor” porque no todos los naufragios son denunciados. Frank Laczko, director del Centro de Análisis de Datos Mundiales sobre la Migración del organismo, aseguró en septiembre que la cifra real de vidas perdidas en alta mar es probablemente mucho más elevada. “Se cree que los naufragios invisibles, en los cuales no hay supervivientes, ocurren con mucha frecuencia en esta ruta. Pero es casi imposible comprobarlos”, aseguró.
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