Una mujer de Nueva Zelanda fue condenada a prisión por la muerte de su propio perro debido al sobrealimentarlo. La mujer, cuyo nombre no ha sido revelado, fue sentenciada a dos años y tres meses de prisión. Según informes, la mujer había estado alimentando a su perro, un Bullmastiff llamado Kane, con grandes cantidades de comida rápida y provocando su aumento de peso a niveles peligrosos.
Kane pesaba más de 100 kilos antes de ser sacrificado por su dueña debido a su condición física. El veterinario de Kane testificó que había informado a la dueña que era necesario reducir la alimentación del perro o esto causaría un serio daño a su salud.
La dueña admitió tener problemas alimentarios y que estaba preocupada por lo que sucedería con el perro en caso de que ella muriera. La mujer incluso dijo que había intentado varias veces seducir a los veterinarios para que entregaran al perro para que pudiera ser sacrificado.
El juez dijo que el caso era “muy triste” y que la mujer debía ser responsabilizada por sus acciones, especialmente por el hecho de que Kane confiaba plenamente en ella. Además, el juez dijo que la mujer también debería tomar un programa de rehabilitación psicológica y trabajar en el tratamiento de sus problemas de alimentación.
Este caso extremadamente triste resalta la importancia de tener responsabilidad en la alimentación de nuestros animalitos. No se debe sobrealimentarlos ni proporcionarles alimentos que les puedan hacer daño. Debemos ser responsables de la salud de nuestras mascotas y tratarlas con amor y cuidado siempre.
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