La inclusión de mujeres en los Consejos de Administración trasciende el mero cumplimiento de cuotas o la búsqueda de reputación empresarial. Se trata de una estrategia decisiva para la innovación y la competitividad en el entorno corporativo actual. La fundadora de Diez Holdings, Gina Diez, enfatiza que la paridad de género no debe ser un tema de debate, sino una realidad consolidada en la gestión empresarial.
En el reciente Women Economic Forum, Diez compartió su experiencia, destacando que la inequidad de género crea un ambiente incómodo en estructuras dominadas por hombres. Para contrarrestar este fenómeno, propone cambiar la narrativa y fomentar el acceso de más mujeres a puestos de toma de decisiones. En esta misma línea, Lorenzo Berho, director general de VESTA, considera que un Consejo eficaz debe centrarse en el desempeño y la preparación de sus miembros, sin importar su género.
Sin embargo, no basta con la mera inclusión; es crucial establecer indicadores claros sobre el desempeño y las tasas de promoción para asegurar una equidad total. Estos indicadores, aunque requieren tiempo para ser obtenidos y analizados, son fundamentales para crear una cultura organizacional que respalde el talento femenino. Berho también sugiere que las empresas deben implementar estrategias que promocionen y apoyen a las mujeres en su desarrollo profesional.
Entre las prácticas recomendadas para promover la equidad, destaca la creación de comités de prácticas societarias, como lo hizo el CEO de Grupo Presidente, Braulio Arsuaga. Este tipo de comités no solo contribuyen a cerrar la brecha salarial, sino que también abordan aspectos cruciales de diversidad e inclusión. Asimismo, es fundamental desarrollar las carreras de las mujeres, creando instancias de apoyo que faciliten su ascenso a niveles más altos dentro de la organización.
El establecimiento de esquemas flexibles que favorezcan el crecimiento profesional sin comprometer la vida personal es otro paso vital. Diez subraya que la integración de perfiles debe basarse en las habilidades, evitando que los prejuicios de género excluyan a potenciales candidatas.
El tema de los patrocinadores también surge como un factor relevante. Si bien contar con un patrocinador puede ser beneficioso, muchas mujeres enfrentan la frustración de no poder acceder a esta figura de apoyo. Sin embargo, Diez sostiene que no es un requisito indispensable para alcanzar cargos directivos. En cambio, anima a las aspirantes a buscar mentores y a invertir en su capacitación continua. Buscar referentes, leer sobre líderes en su campo y mantenerse motivadas son clave para superar las barreras existentes.
A medida que el entorno empresarial evoluciona, la incorporación auténtica y efectiva de mujeres en posiciones decisivas se presenta como una de las apuestas más importantes para el futuro de las organizaciones. La diversidad no es solo un valor agregado; es un imperativo estratégico que puede determinar el éxito o el estancamiento en un mundo cada vez más competitivo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

