El Speed Art Museum, ubicado en Louisville, Kentucky, ha tomado un paso significativo hacia la reconciliación cultural al devolver 24 objetos de su colección a las comunidades nativas americanas de origen. Este acontecimiento, anunciado en mayo por el Departamento del Interior de EE. UU., se alinea con las disposiciones de la Ley de Protección y Repatriación de Restos Nativos Americanos (NAGPRA), que busca asegurar que los restos humanos y los artefactos culturales sean devueltos a sus respectivas tribus.
La restitución incluye tanto “objetos sagrados” como aquellos considerados “patrimonio cultural”, y se programó para llevarse a cabo en junio de 2026. Los artículos pertenecen a las tribus Cheyenne y Arapaho de Oklahoma, marcando la primera vez que el Speed Art Museum participa en un proceso de repatriación bajo esta legislación. Sirene Martin, asistente curadora y coordinadora de repatriación en el museo, reveló que la conexión con estas tribus comenzó en 2023, lo que demuestra un compromiso reciente con el diálogo y el entendimiento cultural.
Entre los objetos devueltos se encuentran tres elementos ceremoniales, incluyendo un sonajero, una bolsa de pipa adornada con cuentas y un amuleto de tortuga, además de 21 artículos adicionales que abarcan desde mochilas decoradas hasta una cuna y un lanza. “Reconocemos que estos objetos nos llegaron en circunstancias conflictivas y merecen estar en el contexto adecuado, dentro de las comunidades que les pertenecen”, comentó Martin.
La mayoría de estos artículos han estado en la colección del Speed desde que Fredrick Weygold, artista y etnógrafo de Louisville, los donó en 1930. Weygold, quien falleció en 1941, dedicó su vida a la colección de arte y artefactos de los nativos americanos, además de enseñar el idioma lakota y asesorar a museos europeos. Su legado sigue presente en el museo, donde se exhibieron pinturas y fotografías de su autoría en 2017.
El Speed Art Museum también celebra esta restitución con un evento programado, donde Chester Whiteman y Fred Mosqueda, representantes tribales de las tribus Cheyenne y Arapaho del Sur, dialogarán sobre la importancia de esta repatriación con expertos del museo. Este acto no solo representa un hito en la historia del Speed, sino que subraya la creciente necesidad de reevaluar la relación entre los museos y las culturas indígenas, fomentando un entendimiento más profundo y respetuoso.
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