Israel ha intensificado su operación militar en el sur del Líbano, avanzando más allá del río Litani, según declaraciones del primer ministro Benjamin Netanyahu. En un video emitido por su oficina, Netanyahu afirmó que las fuerzas israelíes han logrado conquistar posiciones estratégicas mientras llevan a cabo ataques directos contra Hezbollah, el grupo militante respaldado por Irán. Su avance se produce a unos 30 kilómetros al norte de la frontera israelí-libanesa.
A pesar de un alto el fuego anunciado que debió entrar en vigor el 17 de abril, el cumplimiento ha sido inexistente. Ambas partes se acusan mutuamente de violaciones, justificando así sus acciones bélicas. Las negociaciones directas, que comenzaron en abril, están destinadas a abordar problemas de seguridad, con una cuarta ronda pautada para la próxima semana en Washington. Según fuentes militares de Líbano, la delegación libanesa priorizará la necesidad de un alto el fuego y la regulación del uso de armas.
El presidente libanés, Joseph Aoun, enfatizó en una conversación con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, la importancia de establecer un alto el fuego como paso inicial. Sin embargo, Hezbollah se opone firmemente a cualquier proyecto de desarme, complicando aún más el panorama.
La situación en la región ha conducido a ataques aéreos israelíes en más de 20 localidades del sur del Líbano, lo que ha forzado a centenas de personas a buscar refugio en el casco antiguo de Tiro, que ha eludido las órdenes de evacuación. Reportes indican que muchos están durmiendo en coches o tiendas, dejando en evidencia el impacto humanitario del conflicto. Karam Amin, un residente de 43 años, compartió su desesperada situación, transformando su tienda de ropa en un refugio temporal para su familia.
Desde el inicio de la guerra, el Ministerio de Salud del Líbano reporta más de 3,355 muertes, con un incremento de 31 solo en el último día. Entre las víctimas, UNICEF destaca que al menos 15 niños han perecido en la última semana. El ejército israelí designó todas las áreas al sur del río Zahrani, incluyendo Tiro y Nabatieh, como “zonas de combate”, ordenando la evacuación de los residentes.
El ministro de Cultura del Líbano, Ghassan Salame, ha advertido sobre el peligro que representan los bombardeos para los sitios patrimoniales en el sur del país, aumentando la preocupación por la preservación cultural en medio de la crisis. La región, tradicionalmente un destino turístico, enfrenta un futuro incierto a medida que la violencia persiste.
(Actualización hasta 2026-05-29 15:17:00).
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