Nissan ha tomado una decisión crucial en el marco de su reestructuración global. La compañía automotriz japonesa planea el cierre de dos fábricas en Japón, así como instalaciones en otros cuatro países, buscando así reducir costos y reorganizar su producción. Según informaciones del diario japonés Yomiuri, las plantas afectadas en Japón son Oppama e Hiratsuka, operadas por Nissan Shatai Co. Estas instalaciones representan aproximadamente el 30% de la producción nacional de Nissan y se encuentran en Kanagawa, al sur de Tokio.
La planta de Oppama se destaca por su especialización en la producción de vehículos eléctricos, incluyendo modelos icónicos como el Leaf y el Note, con una capacidad de producción anual de 240,000 unidades. Por otro lado, la planta de Hiratsuka se dedica a la fabricación de vehículos comerciales, con una capacidad de 150,000 unidades. En un contexto global, la decisión de Nissan también contempla el cierre de dos plantas en México y la finalización de la producción en India, Argentina y Sudáfrica.
A inicios de esta semana, Nissan anunció el cierre de siete plantas de producción a nivel mundial para el año 2027, aunque no se precisaron las ubicaciones de estas instalaciones. Además, se estima que la reestructuración implicará la reducción de hasta 20,000 puestos de trabajo en el mismo periodo. El principal objetivo es avanzar hacia la disminución de costos en 500,000 millones de euros, después de reportar pérdidas significativas durante el año fiscal 2025, que finalizaron el 31 de marzo, alcanzando un total de 670,900 millones de yenes (aproximadamente 4,082 millones de euros).
Frente a estos desafíos, Nissan ha calificado los informes sobre el cierre de plantas como “especulativos”, insistiendo en que no se basan en información oficial. Sin embargo, la situación es crítica: la compañía está lidiando con una notable disminución en ventas y rentabilidad a nivel global, lo que la ha llevado a enfrentarse a una intensa competencia, especialmente del sector chino de vehículos eléctricos, así como a un descenso de ventas en mercados clave como Estados Unidos.
Las conversaciones recientes para combinar fuerzas con Honda fracasaron a principios de febrero, lo que resultó en la destitución del anterior CEO, Makoto Uchida. Iván Espinosa, quien asumió el liderazgo en abril, se encuentra ahora al mando de un ambicioso plan de reestructuración que busca revitalizar a la marca sin apoyo externo. Durante su presentación de resultados, comentó sobre la necesidad urgente de mejorar la rentabilidad de la empresa, abogando por una estrategia que dependa menos del volumen de producción.
En cuanto a España, aún se desconoce el impacto concreto de estas decisiones en las operaciones locales de Nissan. La compañía ha declarado que no hay confirmaciones sobre posibles afectaciones a las plantas en Ávila y Cantabria. Estas instalaciones, que incluyen una dedicada a la fabricación de vehículos industriales, podrían verse afectadas en función de la reestructuración global.
Cabe recordar que Nissan cerró su planta en Barcelona a finales de 2021, un acontecimiento que resultó en la pérdida de aproximadamente 3,000 empleos directos y que tuvo un efecto dominó, afectando a hasta 25,000 puestos indirectos vinculados a la industria auxiliar.
Con toda esta información, Nissan se encuentra en un momento decisivo en su historia, y las futuras decisiones sobre sus operaciones globales seguirán siendo de gran interés en el sector automotriz.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


