El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha dado un paso significativo en la lucha contra el narcotráfico al anunciar el inicio de “operaciones conjuntas” con Estados Unidos y otros aliados regionales. Esta iniciativa, que comenzará este mes, marca una “nueva fase” en su estrategia de mano dura para pacificar el país, enfrentando grupos criminales que se dedican principalmente al tráfico de cocaína y a la minería ilegal.
Noboa, quien se ha mostrado cercano a figuras políticas como Donald Trump, ha subrayado que la seguridad de los ecuatorianos es su principal prioridad. A pesar de la urgencia en sus declaraciones, el mandatario no ha proporcionado detalles sobre el posible despliegue de tropas estadounidenses en Ecuador ni ha especificado qué otros países participarán en este esfuerzo conjunto.
La reunión entre Noboa y altos mandos del Comando Sur de Estados Unidos, incluyendo a Francis L. Donovan y el contralmirante Mark A. Schafer, destaca la intención de coordinar esfuerzos para mejorar la seguridad en aeropuertos y puertos, vitales para la lucha contra el tráfico de drogas. Este desarrollo se produce en un contexto de creciente violencia en el país, alimentada por la guerra entre diversos grupos criminales.
Uno de los factores que ha intensificado esta situación es el hecho de que Ecuador es un punto de tránsito crucial para el 70% de la droga que sale de Colombia y Perú, los mayores productores de cocaína del mundo. La desarticulación del liderazgo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tras la muerte de su líder conocido como “El Mencho”, por parte del ejército mexicano, ha abierto un nuevo escenario, haciendo que Ecuador busque efectivamente fortalecer su lucha contra el narcotráfico.
Además, el gobierno ha anunciado un toque de queda nocturno que se implementará del 15 al 30 de marzo en varias provincias, incluyendo Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro, que son especialmente vulnerables a la violencia. El ministro del Interior, John Reimberg, ha instado a la población a quedarse en casa, enfatizando que “estamos en una guerra”.
Desde la llegada de Noboa al poder en 2023, la colaboración con Estados Unidos en materia de seguridad ha sido una constante. Anteriormente, en diciembre, se recibió un contingente militar en el puerto de Manta, aunque detalles sobre esta operación han sido escasos. No obstante, un referendo convocado por Noboa en 2025 había mostrado un rechazo a la instalación de bases militares extranjeras, lo que añade un matiz complejo a la cooperación actual.
Con estas iniciativas, Ecuador se encuentra en un momento crítico en su historia, con la esperanza de recuperar la seguridad y la paz en un contexto marcado por la violencia y el narcotráfico.
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