A Novak Djokovic cada vez le es más difícil formar parte en el Abierto de Australia que arranca el próximo día 17 en Melbourne, del que todavía es el vigente campeón y que ya ha ganado nueve veces. El tenista serbio, número 1 del mundo, permanece retenido en el Park Hotel del barrio de Carlton.
Allí, los agentes de inmigración le interrogaron y finalmente le denegaron el visado con el que pretendía acceder al país, al detectar una irregularidad en la tramitación de la exención que le iba a permitir sortear los 14 días de cuarentena obligatorios que debe afrontar cualquier persona no vacunada que llegue a Australia. Su proceso de deportación ya está en marcha, aunque sus abogadas tratan de ganar tiempo y este jueves por la tarde presentaron una apelación en los juzgados de Melbourne.
El caso recae en el juez Anthony Kelly, que ya ha comenzado a escuchar a los abogados de Djokovic, quienes aún deben presentar la documentación con la que pretenden frenar la expulsión de su cliente. “Si la cancelación del visado es válida, eso es un obstáculo insuperable para que el Señor Djokovic participa en el torneo”, afirmaba Nick Wood, procurador del deportista.
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Según los indicativos que van trascendiendo con el paso de las horas, la clave del conflicto radica en la evidente falta de comunicación entre la Federación Australiana de Tenis y las autoridades sanitarias, que van de la mano de las fronterizas.
Con tal de simplificar la obtención de los salvoconductos imprescindibles para librarse de la cuarentena, Tennis Australia creó un departamento independiente que trató los 26 expedientes recibidos sin saber ni la identidad, ni la edad ni la procedencia de los interesados.
Sin embargo, la interpretación de la ley que llevó a este panel a darle a Djokovic la luz verde desde la vertiente médica, no es la misma que hicieron los agentes de inmigración que recibieron su documentación, el miércoles por la noche, a su llegada en un vuelo procedente de Dubai.
El jugador esgrimió haber pasado la covid en los últimos seis meses como eje de su argumentación, un motivo que Tennis Australia dio por bueno. No obstante, el personal del Departamento de Inmigración le cerró el paso al no encontrar esa excepción en la legislación vigente.
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En medio de todo el galimatías que este jueves centraba la apertura de los informativos de toda la isla, emergieron dos cartas que el departamento de sanidad mandó hace dos meses a Craig Tiley, máximo responsable de Tenis Australia. La primera comunicación tuvo lugar el 18 de noviembre. La segunda, once días más tarde. En ambas, las autoridades le hacían a Tiley una advertencia que tras los últimos acontecimientos suena a premonitoria.
Para poder sortear el aislamiento, cualquier solicitante debe responder al perfil de “completamente vacunado” fijado por el Australian Technical Advisory Group Of Immunisation (ATAGI). En la segunda carta, la del 29 de noviembre, es el propio Ministro de Sanidad, Greg Hunt, quien reiteró el aviso.
“Como se detalla en la correspondencia de la señora Schofield del 18 de noviembre de 2021, las personas que no cumplan con la definición de vacunación completa especificada por el ATAGI no recibirán la aprobación para ingresar al país sin hacer cuarentena, independientemente de si han recibido exenciones de vacunación en el extranjero”, subrayaba Hunt.
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