El arte de revivir lenguas y culturas ha encontrado un nuevo impulso en la figura del artista Antonio Ortiz Gritón, quien, con la colaboración de su familia y varios entusiastas, ha dado vida a una re-edición del Breve diccionario visual de náhuatl. Originalmente impreso en 2011, este diccionario se ha convertido en una herramienta notable para fomentar el conocimiento del náhuatl, una lengua indígena que, si bien es hablada por un número reducido de personas, guarda un enorme valor cultural.
Gabriela Galindo, editora de la revista electrónica El Rizo Robado, ha impulsado esta iniciativa, apoyándose en el legado de Gritón, quien dedicó sus últimos años a explorar y promover el náhuatl. Esto surgió tras una experiencia en el País Vasco, donde el artista hizo paralelismos entre el bilingüismo euskara/español y el náhuatl/español. Motivado por su fascinación por las lenguas, Gritón sentía que el estudio del náhuatl podía transformar la manera de pensar y entender el mundo.
El diccionario visual incluye imágenes lúdicas que ilustran palabras en náhuatl y español, como ocelotl/jaguar, coatl/serpiente, y tepoztotol/avión. Este enfoque didáctico se destila no solo en la obra, sino que también se hace presente en un juego de lotería que Gritón solía compartir con niños durante sus exposiciones. Ambas piezas fueron concebidas y están diseñadas para entusiasmar a las nuevas generaciones, a quienes el artista consideraba clave para la perpetuación de las lenguas originarias.
El recorrido de este proyecto comenzó con instalaciones de mantas de tela, exhibidas en contextos comunitarios. Estas visibilizaron el lenguaje y el arte en lugares donde la cultura se vivía cotidianamente, como el mercado de Coyoacán, donde Gritón colocó sus obras en un entorno donde el comercio y la cultura se entrelazan, mostrando cómo el arte puede prosperar en espacios no convencionales.
Con el firme apoyo del gobierno local, se ha impreso un tiraje de 1,500 copias del diccionario, que se distribuyen gratuitamente, promoviendo así el acceso a esta valiosa obra. Esta re-edición se presenta con mejoras significativas en comparación con su antecesora, incorporando más páginas y un diseño más elaborado.
La labor de Gritón en la recuperación y promoción de las lenguas originarias culminó en acciones concretas, como su interés por que el náhuatl fuera lengua oficial en ciertas comunidades. La vigoria de su visión sigue viva en cada presentación del diccionario, donde el público, especialmente los más jóvenes, tiene la oportunidad de colorear imágenes y jugar a la lotería, involucrándose de manera activa con su herencia cultural.
El legado de Gritón se matiza en cada rincón donde su obra se presente, recordando a todos que el lenguaje y la cultura son pilares fundamentales de la identidad. Con proyectos como estos, se renueva la esperanza en la revitalización de lenguas que, aunque amenazadas, pueden hallar en la creatividad y el arte un renovado espacio para florecer.
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